POLITICA DISCUSIONES SALARIALES


Cruce entre Quintana y el sindicalismo por la reapertura de paritarias

El viceje de Gabinete descartó que se reabran las negociaciones, dichos que molestaron a Hugo Moyano y Luis Barrionuevo.

0917_barrionuevo_moyano_quintana_g
0917_barrionuevo_moyano_quintana_g
Foto:Dyn
El viceje de Gabinete, Mario Quintana, descartó este sábado la reapertura de paritarias, al señalar que "en el segundo semestre la inflación va a estar muy por debajo" de los "acuerdos" salariales, por lo que "no va a haber una diferencia significativa" entre los ingresos de los trabajadores y el alza de precios.

"Vemos una realidad que ya está ocurriendo", aseveró Quintana y expuso que "es cierto que en muchos de los casos de las paritarias que los gremios cerraron libremente, en el primer semestre el índice de inflación estuvo por encima de muchos de esos acuerdos". Sin embargo, precisó que "del mismo modo, en el segundo semestre la inflación va a estar muy por debajo de esos acuerdos paritarios"En declaraciones a radio Mitre, afirmó que "al cabo del año, en la gran mayoría de los casos no va a haber una diferencia significativa entre paritarias e inflación". Sus dichos molestaron al jefe del Sindicato de Camioneros, Hugo Moyano, y a líder del gremio gastronómico, Luis Barrionuevo, 

Moyano desafió al Gobierno: "Las paritarias están abiertas siempre", sentenció y abundó: "Si yo necesito recuperar el poder adquisitivo del salario, que se ha perdido con esta inflación desmedida, lo voy a discutir con las empresas y el Gobierno no puede evitarlo". En caso contrario, advirtió, sería "entrometerse", en referencia a que en el macrismo "no tienen por qué meterse en ese sentido". 

En declaraciones a radio Continental, planteó que "si hay una necesidad imperiosa" porque el trabajador "ha perdido el poder adquisitivo del salario", los gremios deben "salir a tratar de recuperarlo""Si yo hago un acuerdo con una empresa y el Ministerio de Trabajo no me homologa, me obliga a salir a la protesta", alertó. En sus críticas a la Casa Rosada, el ex jefe cegetista indicó que la CGT "está discutiendo profundamente las medidas que habrán de tomar, participando y charlando con muchos sectores de la sociedad".

Por su parte, Barrionuevo consideró un "horror" de parte de funcionarios "hablar de no abrir paritarias", y advirtió que "no es bueno" que el Gobierno no cumpla con el "compromiso" que adquirió ante la ciudadanía de modificar drásticamente las escalas del Impuesto a las Ganancias a partir de enero de 2017.

El líder gastronómico le pegó a la Casa Rosada por desestimar la posibilidad de una reapertura de las discusiones salariales: "Hablar ahora de no abrir paritarias es un horror, porque el ministerio (de Trabajo) avaló a algunos gremios (las subas) que han firmado por seis meses y tienen que volver a abrirlas", advirtió. El dirigente acotó que "hay muchos gremios que también dejan asentado que si hay algún deslizamiento de precios y demás se puede llegar a volver a conversar (de aumentos salariales)".

Al cuestionar la insistencia del oficialismo en rechazar la posibilidad de que se reabran las discusiones salariales aprovechó para criticar que el proyecto del Gobierno acerca de que el piso de Ganancias se va a ir modificando gradualmente en dos años y no el año próximo, como viene reclamando el sindicalismo: "Esto no es bueno", resaltó.  "El Impuesto a las Ganancias fue un doble compromiso: en la campaña y estando ahora en el Gobierno; si se han quedado con problemas de caja, es un problema de malos cálculos de los que técnicos del Gobierno", disparó Barrionuevo, en diálogo con radio Continental.

El ex jefe de la disuelta CGT Azul y Blanca insistió en no mostrarse favorable a la eventual convocatoria de un paro general contra el Gobierno, aunque admitió que "hay una mayoría" entre la dirigencia sindical que se inclina por esa medida de fuerza. "Yo creo que hay que agotar todas las instancias; hay que elaborar la agenda, pedir una audiencia con el presidente (Mauricio Macri) y llevársela. Comparto con la Iglesia que hay que agotar todo el diálogo (antes de llamar a una huelga general) y la última figura es la palabra del Presidente", manifestó.

Sin embargo, insistió en apuntar contra la Casa Rosada por haber expresado, a su juicio, un exceso de optimismo en cuanto a la recuperación económica que iba a lograr la Argentina este año. "Estos chicos...qué horror, qué horror de alguien que está administrando, gestionando de adelantar que en seis meses nos llovía la plata, resolvíamos todo, y nada. Y ahora tampoco en un año tampoco. No se dan cuenta que reparar el daño que hizo el gobierno que se fue iba a costar mucho tiempo", razonó.