POLITICA DUDAS SOBRE EL OPERATIVO

Cuando entendió que eran policías, Viale pidió que no le dispararan

La esposa del espía de la ex SIDE acribillado el pasado martes en su casa del barrio de La Reja, Moreno, fue la primera en declarar en la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) de Morón, donde se investiga el accionar del Grupo Halcón. No había amanecido aún cuando la mujer escuchó un estruendo y despertó a su marido, Pedro Tomás Viale, alias “El Lauchón”.
Primero supuso que era su hijo menor que llegaba de dejar a su novia en la casa. Lo que vino después fue cuestión de segundos. El Lauchón creyó que lo estaban asaltando y logró agarrar un arma. Cuando vio que se trataba de policías, “gritó que no tiren y repetía ‘chapa’, para que entendieran que él pertenecía a alguna fuerza”, explicó a PERFIL una fuente con acceso al expediente. Pero los policías dispararon y el espía respondió, aunque ese punto no está del todo claro.

La detención de Viale fue ordenada por el juez federal de Tres de Febrero, Juan Manuel Culotta. En el expediente constaba que la persona a la que iban a detener era personal de la Secretaría de Inteligencia. Pero ni el juez, ni el jefe de la Policía Bonaerense, ni el experto en escuchas Hugo Matzkin ni el ministro de Justicia y Seguridad, Ricardo Casal, informaron a la SI que uno de sus hombres iba a ser arrestado.

El viernes se relevó al jefe de Narcotráfico de la policía provincial, comisario general Marcelo Peña, al considerar que no habría actuado correctamente en el tiroteo en el que murió el espía y resultó herido un policía. La cartera que conduce Casal, a través de un escueto comunicado, explicó que el desplazamiento del uniformado es “atento a la responsabilidad funcional en la ejecución de las órdenes de allanamiento y detención dictadas por el Juez”; también se lee que “los procedimientos no contaron con la supervisión directa ni directivas del funcionario policial relevado tendientes a evitar el riesgo de vida del imputado y del personal policial interviniente”.

Una fuente del juzgado federal de Tres de Febrero aseguró que el juez “no tenía obligación de informar a la SIDE” y que jamás pidió la participación del Grupo Halcón, y responsabilizó a la Bonaerense. En la jefatura de la policía dicen que el comisario Peña “no informó” lo que estaba pasando.
El viceministro de Seguridad, Sergio Berni, reconoció que “es una causa que tiene muchos interrogantes” y se mostró extrañado por la decisión de Culotta “de hacer un allanamiento” en las primeras horas del día con efectivos de élite “armados hasta los dientes” sólo para buscar documentación, y resaltó que eso “no es común”.
Uno de los hijos del espía acribillado trabajó en la SIDE hasta que decidió irse, otro sigue en actividad, y el tercero jamás pisó la Secretaría. “Este fue un operativo armado. No puede ser que nadie sabía que lo venían a buscar al Lauchón para matarlo”, dice un hombre de 25 de Mayo 11.

Alguien pateó con furia un hormiguero en los servicios de Inteligencia. Las “hormigas” convulsionadas están movilizadas y dispersas. Pero en la ex SIDE creen que pero a las pocas horas estarán armando una nueva guarida
y a pocos metros del castillo destruido.



Redacción de Perfil.com