POLITICA

Denuncian a Hebe por "falso testimonio" en la causa de Sueños Compartidos

El abogado de Sergio Schoklender presentó un escrito solicitando que la Justicia investigue si Hebe de Bonafini incurrió en ese grave delito.

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Foto:Cedoc

Hernán Figueroa, abogado defensor de Sergio Schoklender, solicitó que se investigue a la titular de Madres de Plaza de Mayo, Hebe de Bonafini,por haber cometido falso testimonio cuando declaró ante el juez Norberto Oyarbide en la causa de Sueños Compartidos, el 26 de febrero del 2013.

El letrado explicó que no podía dejar “pasar por alto las graves irregularidades y falsedades que se desprenden de las distintas presentaciones efectuadas por la Sra. Pastor de Bonafini, en tanto quedan encuadradas, a mi juicio, en la posible comisión del delito previsto y reprimido por el artículo 275 del Código Penal”.

Al abogado le llamó la atención las “groseras contradicciones existentes en el expediente, la fragilidad de la memoria de la declarante –por Bonafini- y las reiteradas alusiones a que ella solamente era una presta firma, es decir ponía la firma inocentemente donde le marcaban sin preguntarse nada.” En “El negocio de los Derechos Humanos” entrevisté a ex empleados, directores administrativos e incluso una Madre de Plaza de Mayo que aún acompaña a Bonafini. Todos coinciden en que “Hebe sabía todo”.

En el escrito que presentó el abogado de Schoklender, al que accedió en forma exclusiva Perfil.com, Figueroa enumera ciertas contradicciones de Bonafini. En primer lugar recuerda la salida de su defendido de la Fundación que, tal como publiqué en mi anterior libro, pasó de ser el “genio loco” tal como lo definió el funcionario Claudio Freidín, actual asesor en la Subsecretaría de Obras Públicas de la Nación al “chivo expiatorio ideal”.

De hecho de los agradecimientos públicos a Schoklender, publicado en la página oficial de la entidad, agradeciendo su “empeño, tesón, fidelidad y encomio”, Bonafini pasó al “se chorearon todo”. Durante ese mayo del 2011, el cambio fue abrupto. Recuerdo haber entrevistado al ex diputado nacional Juan Carlos Dante Gullo quien, a pocas horas de la sorpresiva salida de Schoklender de la Fundación, omitió criticarlo.

Mismo sentimiento expresaba Alejandro “Pitu” Salvatierra, ex empleado de Sueños Compartidos que ganó reconocimiento público por ser el líder de la toma en el Indoamericano en diciembre del 2010. Pero, cuando Bonafini, calificó en los medios oficialistas a Schoklender como “un estafador y un traidor”, los militantes y funcionarios kirchneristas descubrieron que el “genio” no era tal cosa. El abogado Figueroa aportó a la causa el acta Nº92 en el que Bonafini suscribió el agradecimiento a su ex hijo putativo explicando su salida, no como un adiós, sino como un “hasta luego”.

¿Y la plata dónde está?. La única vez que Bonafini declaró ante Oyarbide explicó sus discrepancias con Sergio Schoklender afirmando que: “Yo empecé a tener discusiones con Sergio porque cuando él hablaba para presentar el proyecto decía somos una empresa y yo le decía no somos una empresa somos un emprendimiento...y yo discutía con él que estaba bien que con lo que estábamos haciendo era suficiente con lo que teníamos. Y que era un emprendimiento. Entonces se recibieron reclamos de falta de pago entonces lo echo...”.

La historia no fue así. Bonafini explicó que se pagaron las deudas gracias a un fideicomiso. Así apareció el entorno del vicepresidente Amado Boudou para manejar el dinero de la Fundación. Para Figueroa: “es evidente que ni el Ministerio Público Fiscal, ni el anterior Juez de la causa, se han preocupado y ocupado por saber qué había pasado con todos los ingresos producidos con posterioridad a la salida de Schoklender y, hasta el día de hoy, esta administración posterior se sigue encubriendo.”

La propia Bonafini, en febrero del 2013, le admitió a la abogada Perla Martínez que, a través del fideicomiso se recibió dinero “algunos Municipios, gobernaciones y el gobierno nacional”.  Pero nunca se supo dónde terminó el dinero. Eran tiempos en que el juez Oyarbide parecía decidido a hacer justicia. Una semana antes me había llamado a declarar como testigo tras mi aparición televisiva en el programa de Nelson Castro. Pero el juez parecía más preocupado en conocer quiénes eran mis fuentes de información que en conocer la verdad.

La misteriosa firma del Bicentenario. La tercerización de la construcción de viviendas sociales a través de Meldorek S.A. fue la desmesura que le generó envidias y celos, dentro del gobierno nacional, a Sergio Schoklender. Cierto es que, a fines del 2010, el por entonces Ministro de Economía, Amado Boudou, la Ministra de Producción, Débora Giorgi y el ex apoderado de la Fundación, habían firmado un millonario crédito “del bicentenario” para financiar las nuevas obras de Sueños Compartidos. Hebe había dado el visto bueno. El periodismo “militante” o “prensero” difundió que a la Madre le falsificaron su firma. De hecho, gran parte del establishment periodístico aún lo sostiene. No fue así. En la justicia, Bonafini sorteó sin problemas esa pregunta pues faltó la necesaria repregunta.

En aquella ocasión, explicó que “no estaba en Buenos Aires. Yo no firmé el convenio para la provisión de construcciones móviles”, a lo que agregó que no sabía si el mismo se había tratado en el Consejo de Administración ya que ella “no estaba en esas reuniones” (sic). Sin embargo, tal como recuerda Figueroa, en el acta 84 del 20 de octubre de 2010, se analizó el siguiente orden del día: 1) Búsqueda de solución a la demanda de obras en locaciones de difícil accesibilidad. 2) Evaluación de la oferta elevada por la empresa Meldorek S.A.; se dejó sentado que “La Sra. Bonafini manifiesta que la firma MELDOREK S.A., ha realizado una oferta para la implantación de unidades constructivas en aquellas locaciones que la urgencia amerite velocidad sin relegar calidad y dignidad” y ordena que por “el Dpto. de Finanzas y Contabilidad a realizar una compulsa con los valores ofertados y de resultar acordes y beneficiosos para nuestro fin, se autorice a suscribir el contrato que nos permita arribar a los resultados que se requieran en las situaciones descritas”.

El abogado de Schoklender recuerda que los peritos de parte, Silvia Lorena Balbiano, María Mercedes Barreiro, José María Buitrago y Horacio López Peña aseguraron que las firmas del contrato de Meldorek SA le pertenecían a la denunciada. Sólo el perito oficial de Gendarmería Nacional, aseguró que la firma había sido adulterada.

Conocer cuánta plata ingresó tras la salida de Sergio Schoklender de la Fundación sigue siendo un misterio. La creación del Instituto Nacional de Derechos Humanos, a las corridas y a las apuradas, fue otra prueba del interés del gobierno en garantizar la impunidad a su escudo ético y moral, Hebe de Bonafini.

Tal como publicó Perfil.com, la Madre aseguró ante la justicia que la Universidad de las Madres no tenía relación con la Fundación. Sin embargo, el 28 de diciembre del 2007 cuando se creó formalmente la Universidad Popular  -daba clases por fuera del Ministerio de Educación desde noviembre de 1999- lo hizo a través de la Fundación. De sus arcas se mantuvo las actividades improductivas como la Universidad, el Espacio Cultural Nuestros Hijos, la radio y la revista de las Madres. Es por ello que, para el abogado de Schoklender, allí radica “la importancia sobre la falsedad del testimonio, toda vez que pretende hacerse creer que las ganancias de la Fundación Madres de Plaza de Mayo se las llevó mi asistido, en vez de admitir que eran efectivamente utilizadas dentro del mismo ámbito de la institución.”

El bolillero de la justicia dictaminará en qué despacho terminará ésta presentación judicial que, seguramente, provocará la reacción del oficialismo. El kirchnerismo como Bonafini confunden lo público con lo privado, se apropiaron de la bandera de los derechos humanos y suelen justificar los delitos como actos revolucionarios.

(*) Especial para Perfil.com.



Luis Gasulla