POLITICA

Docentes de la Universidad de las Madres, un año y medio sin cobrar

Aprietes, persecución política, despidos encubiertos e incertidumbre.

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Foto:Perfil.com

A pesar de sus problemas de salud, Hebe de Bonafini aguarda impaciente la creación del Instituto que reemplazará a su Universidad Popular. Dependerá del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos. En el Congreso de Comunicación y Periodismo, realizado el 20 de agosto de este año, la Madre de Plaza de Mayo habló, en reiteradas oportunidades, de la creación de la carrera de Periodismo. La escoltaba el vicegobernador de la provincia de Buenos Aires, Gabriel Mariotto, y la decana de la facultad de periodismo de la Universidad de La Plata, Florencia Saintout. El proyecto fue anticipado por Perfil.com el 27 de mayo pasado.

La planta docente que forma parte de las tres carreras que se dictan actualmente, denuncian que no cobran sus sueldos desde mayo del 2013. La mayoría lo hacían como monotributistas. En promedio suman $1.014. En cambio, la planta estable de 20 empleados cobra todo los meses aunque no se les realizan los aportes patronales ni ART.

Con temor a represalias, dos docentes explican que “el nivel académico está por el piso” y que “actualmente dan clases maestros de segundo grado”. Disconforme con la precariedad laboral y el manejo de Bonafini, la histórica Inés Vázquez ya no es la rectora de la institución. Ante la requisitoria periodística, la escritora e intelectual, no niega el rumor. Pide que las consultas se las realicen a Germán Ibáñez, el nuevo niño mimado de Bonafini.

La última de las Cristinas

A comienzos del 2011, cuando la Presidenta le decía a sus seguidores que no se hicieran los rulos, Hebe conformó “Las Cristinas”, la primera agrupación que apoyó, públicamente, la reelección de Cristina Fernández de Kirchner. Los gastos de sus encuentros, el catering, la movilización de la militancia y los afiches se financiaba con fondos de Sueños Compartidos. La mesa de conducción estaba conformada por 4 mujeres: Patricia Alonso –mano derecha de Sergio Schoklender y ex secretaria administrativa-, Teresa Parodi –ex directora del Espacio Cultural Nuestros Hijos y actual Ministra de Cultura de la Nación-, Araceli Mastellone –integrante del PAMI de la provincia de Buenos Aires vinculada con Quebracho- y Vázquez –rectora histórica de la Universidad Popular a cargo de la materia Historia de las Madres. Por distintas razones, todas las mujeres que rodearon a Bonafini, incluida la ex ministra de Economía, Felisa Miceli, se fueron sin decir adiós. Todas juramentaron silencio. Las críticas las hacen en off. Vázquez parecía su última ladera. El vínculo se rompió en los últimos meses. Formalmente, Vázquez sigue figurando como rectora pero, en los hechos, su lugar ha sido ocupado por Germán Ibáñez, un profesor de la carrera de Historia, bendecido por Hebe. En el último Congreso de Comunicación y Periodismo, Ibáñez participó activamente. En su gestión lo acompaña Alejandro Bresler, actual secretario de investigación. Ibáñez no tiene título universitario. Perfil.com intentó comunicarse con el profesor de historia, cercano a Mariotto, pero en la Universidad no lo encontraron.

La Secretaria de Extensión, Alejandra Giménez, explica que “momentáneamente está a cargo Ibáñez”. Según sus compañeros, Extensión Universitaria ha desaparecido pues “ya no se realizan cursos”. Pero para Giménez se trata “de una transición hasta que se formaliza la creación del Instituto”. Bresler junta los reclamos de los docentes. Vázquez, mientras tanto, pide solidaridad y que los compañeros la acompañen e, incluso, “renuncien por cuestiones éticas”. No fue lo que sintió Oscar Natalichio, ex secretario de Extensión Universitaria, cuando lo echaron por estafador. En el juicio, según el imputado “armado por Felisa Miceli, Schoklender y Vázquez” se terminó demostrando su inocencia. Nadie se disculpó con Marcelo Bartolomé, expulsado de la Casa de Estudios luego de que se corriera el rumor de que había abusado de una joven cercana a la ex rectora. Extrañas paradojas de la lógica amigo-enemigo. 

Por esa razón, las fuentes no sólo temen ser despedidas de “un lugar en el que no nos pagan” sino “que nos ensucien cuando ya no estemos aquí". "Ensuciar" implica ser acusado de ladrón, de derecha, golpista o pasar a formar parte de esa extensa lista negra a la que Hebe suma nombres año a año. Por esa razón, nadie se sorprende que a un trabajador de la biblioteca lo hayan amenazado cuando intentó crear una comisión de delegados. En la Universidad de los derechos humanos no existen los centros de estudiantes.

Fuera de la ley

A pesar de que funciona bajo la órbita del Ministerio de Educación de la Nación, la Coneau –Comisión  Nacional de Evaluación y Acreditación Universitaria- le advirtió a Bresler que, en los últimos años, no se jerarquizó a la institución y que, cada vez, hay menos docentes con títulos habilitantes. Los trabajos de investigación realizados en la Universidad Popular no cuentan con los requisitos necesarios validados por el órgano descentralizado. Cuando los docentes se quejan, aparece “Bachi” –una especie de matón de las aulas- que “amenaza y silencia”.

Para el escritor y psicólogo, Alfredo Grande, “la catástrofe la anticipamos en el 2003, sin embargo todo fue inútil”. Eran otros tiempos. El poeta Vicente Zito Lema se despedía acompañado por profesores y militantes de izquierda como Néstor Kohan y el citado Grande. “De esos inicios –recuerda el intelectual a Perfil.com- a que el Estado se haga cargo de la deuda, hubo un abismo”. Explica que “no es compatible con un organismo de derechos humanos tener un instituto sobre ese tema que dependa del Estado”. A Grande no sólo le preocupa la cuestión económica pues “las cifras no significan nada”. Pero, según el creador de la desaparecida carrera de Psicología Social, “lo grave es que la Universidad se convierta en un organismo del Estado que sobran”.

Allegados a Sergio Schoklender, aseguran que la estatización de la Universidad “va en el mismo camino que Ciccone, Sueños Compartidos y la conformación del fideicomiso “Ni un paso atrás”. En el mismo sentido, Perfil.com anticipó el proyecto para adueñarse del colegio Jean Piaget. La búsqueda de impunidad, tapar las deudas y diseñar nuevos negocios con la excusa del “afianzamiento de la militancia en todos los ámbitos de la educación y de la vida”, son lo que incentiva a apurar la creación del primer Instituto Académico de Derechos Humanos. Los problemas legales y políticos, impidieron que el mismo dependiese del Ministerio de Educación. Allí apareció el Ministro Julio Alak como salvador.  

Los trabajadores despedidos de Sueños Compartidos observaron impávidos la nueva inauguración de viviendas en Ezeiza el jueves 2 de octubre. La Presidenta no los mencionó. “Las construimos con nuestras manos y jamás nos pagaron lo adeudado” explica Luis Aranda. La misma sensación tiene una moza despedida del bar de las Madres antes de que llegase Daniel Narezo y lo transformase en “El revolucionario”. El gerenciador del bar Perón-Perón en Palermo, junto con la productora de Víctor Hugo Morales, Fabiana Segovia, todavía disfrutan del budín “Amado Boudín de pan”. Los nuevos empleados contratados también están flojos de papeles. El delito, como acto revolucionario, es “la virtud” que comparten, Hebe de Bonafini con la Presidenta. En las buenas y en las malas.



Luis Gasulla