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Dos empresarios K competirán para quedarse con el negocio de la telefonía

Cristóbal López y Sergio Szpolski quieren ganar parte de la licitación para desarrollar 4G. Cómo queda Clarín.

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Foto:Cedoc

Esta semana, el Gobierno anunció que en los próximos meses se abrirán los procesos administrativos para licitar el futuro de la telefonía móvil de alta velocidad en la Argentina: 4G.

El llamado del Gobierno, que busca que ingresen al país los dólares que deberán invertir las empresas que ya tienen el negocio de la telefonía, también esconde el ingreso de al menos dos nuevos jugadores. Se trata de dos empresarios muy cercanos al kirchnerismo: Cristóbal López y Sergio Szpolski.

El primero no sólo es el mayor operador del juego del país y dueño de Ideas del Sur (con la marca “Tinelli”), es además el titular de Indalo, un imperio que mueve 12 mil millones de pesos anuales. Y ahora decidió abrir una nueva unidad de negocios, hasta ahora inexplorada: comprará los pliegos de la licitación de 4G cuando se lancen, los estudiará y, muy posiblemente, competirá para quedarse con un segmento del espectro.

Hace varias semanas, Cristóbal López le confesó a un empresario de medios que él está dispuesto a conseguir los US$ 1.200 millones necesarios para desarrollar una red de alta velocidad móvil. Incluso, ya evalúa la posibilidad de absorber parte una empresa de telefonía en retirada del país que se hizo conocida por la onomatopeya que hizo conocidos a sus teléfonos: “Prip”.

Sergio Szpolski es dueño del Grupo 23, que imprime el diario El Argentino, Tiempo y la revista Veintitrés (entre otras publicaciones). De corte oficialista, se encuentran entre las más beneficiadas por pauta oficial. Además, tiene el canal de cable CN23. Pero, ahora, junto con su socio Matías Garfunkel, quiere desarrollar el 4G y ya planifica una alianza con capitales extranjeros para competir cuando se abra la licitación. Szpolski hace una década que busca desembarcar en los negocios de la telecomunicaciones. Quizá, el kirchnerismo, ahora, le dé la oportunidad.

No es inoportuno lo que especulan diversos empresarios del sector: que cualquiera de estos dos empresarios, en realidad, será la cabeza de diversos grupos de inversores que cuentan con el “máximo” aval e interés oficial.

Desarrollar una red de 4G, entre los trámites y las cuestiones técnicas (hay que hacer un upgrade en las antenas de cada torre, en cada edificio), llevaría unos dos años. Pero algunas empresas telefónicas, un poco por apetito comercial y otro por exigencia del Gobierno, ya comenzaron a avanzar con el la implementación de la nueva red de alta velocidad. En dos despachos de la Rosada aseguran que los tiempos de la llegada de 4G se adelantarán con un objetivo claro: lanzar antes de octubre de 2015 el servicio –aunque sea sólo en algunas zonas– como golpe de efecto electoral. ¿Lo lograrán?

Finalmente, el Grupo Clarín presentó su plan para ajustarse a la Ley de Medios. Dividirá su empresa en seis, enrocará los accionistas de las dos más importantes y se “desprenderá” de las otras cuatro. Los accionistas rebajaron sus activos: Héctor Magnetto y Ernestina Herrera de Noble se quedarán con Cablevisión y Lucio Pagliaro y José Antonio Aranda, con Clarín y Canal 13.

El Gobierno va a aprobar el nuevo plan después de haber logrado (con la ayuda del mexicano David Martínez) que, por ahora, no hereden los activos entre los hijos de los accionistas. Pero todo el esfuerzo oficial se reenfocará en impedir que haya flujos de fondos compartidos entre las nuevas empresas. Los técnicos de la Afsca aseguran que hoy más del 90% de la los fondos con los que se sostiene Clarín sale de Cablevisión. Y buscarán, aunque es complejo, que eso siga sucediendo.



Lucas Morando