POLITICA “EN UNO O DOS MESES"


Edesur advierte que “quebrarán” si no hay aumento de tarifas

Lo afirmó el CEO de la empresa distribuidora de energía ante la expectativa por la decisión de la Justicia.

Maurizio Bezzeccheri CEO de Edesur
Maurizio Bezzeccheri CEO de Edesur
Foto:Facebook

El presidente de Edesur, Maurizio Bezzeccheri, negó que los incrementos en las tarifas de la electricidad dispuestos por el Gobierno sean excesivos y advirtió que si no son ratificados por la Justicia "en un mes o dos", la empresa irá "a la quiebra".

"Con el nuevo esquema de tarifas, el 75 por ciento de los clientes paga por debajo de los 250 pesos mensuales. O sea, una familia paga el equivalente a 4 paquetes de cigarrillos. Y un día de electricidad le cuesta a un hogar lo mismo que una lata de gaseosa", señaló el empresario al ser consultado sobre si consideraba que eran excesivos los aumentos.

Durante una entrevista publicada hoy por el diario Clarín, el titular de Edesur aseguró también que el tema tarifas "se ha traducido en una dinámica política" al afirmar que no era necesario el llamado a audiencia pública porque "en el caso de la electricidad se da continuidad a un acto acuerdo de 2005" que ya la tuvo.

En ese sentido, resaltó el plan de inversiones que inició la empresa en febrero, cuando el Gobierno anunció el nuevo marco regulatorio con el incremento de tarifas, aunque advirtió que esa política empresaria está atada a la ratificación judicial de los incrementos.

"Si no se resuelve la cuestión judicial, no podemos pagar los sueldos y vamos a la quiebra. Si no tengo el dinero, no tengo cómo pagar al proveedor. Creemos que esto se resolverá. Sino, seguirá el caos, van a mancar los recursos de las empresas", resaltó.

Por último, Bezzeccheri adjudicó la falta de inversión en el sector energético en los últimos años a la política del Gobierno kirchnerista.

"Antes del nuevo cuadro tarifario, a las empresas se le daban recursos para que no fueran a la quiebra. Pero esos recursos no eran gratis, se acumulaban como deuda. No se recibía dinero para planificar inversiones. El Gobierno aprobaba o denegaba inversiones propuestas por las empresas. Y el control de las obras lo tenía el Gobierno. El pago a los proveedores lo hacía el Gobierno. El dinero no pasaba por las empresas", explicó.