POLITICA TRAS LA REPRESION

El Borda complicó a Montenegro

PERFIL COMPLETO

“Sólo renunciaré si me lo pide Macri”. Las palabras del ministro de Seguridad porteño, Guillermo Montenegro, durante la interpelación en la Legislatura aún siguen resonando por los despachos de los asesores del jefe de Gobierno. Tras la represión en el Borda, volvió a quedar expuesta la frágil relación que mantienen. Si bien en la cabeza de Macri no está la idea de echar a su ministro, el jefe de Gobierno se ocupó, lentamente, de vaciarlo de poder.
En este marco, Montenegro aceptó sin titubear la interpelación, emitida por todos los canales de noticias durante ocho horas. El ministro de Seguridad fue, lejos, el funcionario que más veces se sometió a la oposición. “Cuando pasan estas cosas levanta sus acciones, en especial pensando que en el operativo tuvo mucho que ver Mauricio directamente”, confían en el entorno del ex juez. “Venía creciendo mucho en su relación con Macri. De pronto esto abre una caja de Pandora, hay siete causas penales, una interpelación, una auditoría interna y otra externa”, confió otra fuente del ministerio.

Hoy Montenegro no controla las licitaciones de la Metropolitana, tampoco el área de Justicia, y los jefes de la Policía armaron un vínculo directo con el jefe comunal. En el área de Justicia, el subsecretario Javier Bouján responde directamente a Daniel “el Tano” Angelici, presidente de Boca y amigo de Macri. Para las licitaciones del ministerio hay un grupo de técnicos que responden directamente a Horacio Rodríguez Larreta.

Este año Montenegro comenzó a recorrer la provincia de Buenos Aires (vive en San Isidro) para intentar probar suerte como candidato. Estaba todo dado para que integrara la lista, pero los números no lo favorecieron.
A pesar de que en el mnisterio lo vieron tranquilo en estos días, tuvo que suspender un viaje con su mujer. Por lo pronto eligió ayer ir a ver rugby para olvidarse de una semana difícil.



Ezequiel Spillman