POLITICA MACRI EN EL CONGRESO

Congreso bizarro: "Volvé Pinedo", reclamo anti-xenófobo y otras "yerbas"

Abucheos, aplausos, carteles de protesta y un paquete de yerba para visibilizar un reclamo fueron los condimentos que acompañaron el discurso del presidente.

Macri en el Congreso
Macri en el Congreso Foto:Telam
Mucho se dijo y mucho pasó. Abucheos, aplausos, carteles de protesta, colas para sacarse selfies y un paquete de yerba para visibilizar un reclamo fueron los condimentos que acompañaron el discurso del presidente Mauricio Macri, para dar inicio al 135º período de sesiones ordinarias en el Congreso de la Nación.

Los periodistas que estuvieron esperando, en el Salón de los Pasos Perdidos, el arribo del presidente fueron testigos del volanteo del diputado de Izquierda Socialista Juan Carlos Giordano. El funcionario repartió un comunicado que expresaba su opinión sobre la situación política de Argentina."Tengo que repartir yo el comunicado, porque no dejaron entrar a ninguno de mis asesores", explicaba mientras entregaba los folletos.

"Vieron que no estoy peleada con el presidente", expresó Carrió pasando ante las cámaras. Lilita estuvo entre las personas que integraron las comisiones de Interior y de Exterior; encargadas de recibir al primer mandatario en la explanada del Congreso.

Los cinco de la Corte Suprema de Justicia dijeron presentes, con el presidente del máximo tribunal, Ricardo Lorenzetti, a la cabeza. Pero una de las ausencias que más se notó fue la de Alejandra Gils Carbó, procuradora general de la Nación.

Macri inició su discurso y los abucheos no se hicieron esperar. Un grito vino de parte del diputado kirchnerista Edgardi Depriti que lanzó un "¡Firmá la paritaria nacional!" fuerte y claro. Por otro lado, la diputada por Entre Ríos, Ana Carolina Gaillard, atacó con un "¡Queremos los feriados puente!".

Todo parecía un partido de fútbol con dos hinchadas. De un lado, legisladores de cambiemos coreaban el famosos "Sí, se puede" y desde la izquierda los kirchneristas comenzaron a cantar "Correeeeo", haciendo referencia al acuerdo que se firmó entre el Gobierno Nacional y el Correo Argentino.

Mientras Axel Kicillof, diputado del Frente Para la Victoria, miraba todo desde el medio del pasillo. El ex ministro de Economía de Cristina Kirchner llegó tarde y se quedó sin lugar en la bancada K: tuvieron que acercarle una sillita extra para que pueda sentarse al lado de Héctor Recalde.

Kicillof, sin que su lugar lo incomode, levantaba a cada tanto un cartel que pedía por más fondos para el Conicet. Y este no fue el único cartel que se levantó: desde el Partido Obrero y el bloque K atacaron al macrismo con carteles llenos de críticas. El PO reclamó por el aborto legal y gratuitoLos kirchneristas, más agudos, sostuvieron los suyos con frases como: "Paritarias ya", "Yo te vi endeudar al país", "Yo te vi bajar las jubilaciones", "Yo te vi más de vacaciones que trabajando", "Yo te vi mandarnos a la pobreza", "Bastas de mentir presidente off shore", entre otros.

¿El toque de color? Un cartel de parte del diputado kirchnerista de Entre Ríos Juan Manuel Huss. "Volvé Pinedo", rezaba su pancarta, en referencia al interinato de unas horas que protagonizó el senador macrista, Federico Pinedo, cuando CFK rechazó pasarle la banda presidencial a Macri. 
 
"No al xenófobo. DNU 10/2017": eso decía el cartel del congolés Nengumbi Celestin Sukama, que logró entrar y mostrar su mensaje en contra del decreto que quiere regular el ingreso de inmigrantes al país. Nagumbi es Miembro del Instituto Argentino para la Igualdad Diversidad e Integración.

Y mientras Macri continuaba hablando sobre la pobreza cero, la situación económica, la reforma política y las Malvinas, entre otros, una mano apareció desde un lado del atril. La dueña era la diputada kirchnerista María Britez (Misiones), que se acercó al presidente para darle un paquete de yerba

¿Por qué? En misiones los pequeños productores están atravesando una crisis de la cadena yerbatera. Los casi 17 mil chacareros, que tienen entre 20 y 25 hectáreas y sufren por el no cumplimiento del precio de  5,10 el kilo de hoja verde y por el pago con cheques a plazos de hasta 180 días, cuando las transacciones deberían cancelarse al contado por ley. Los productores misioneros tenían pensado protestar regalando miles de kilos de yerba en Plaza de Mayo, pero no los dejaron establecerse frente a la Casa Rosada.

La imagen de Macri sosteniendo el paquete de yerba que pensó era un regalo, fue la última del presidente antes de retirarse del Congreso.