POLITICA

“El Cuervo Larroque se hizo amigo del Papa”, dice el futuro embajador

Eduardo Valdés, designado representante en el Vaticano, destacó la importancia de la relación entre Cristina y Francisco.

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Foto:Cedoc Perfil

Eduardo Valdés prende un cigarrillo atrás del otro mientras reconstruye anécdotas papales con los funcionarios del Gobierno. Convida a PERFIL una medialuna humedecida en ron, la “especialidad” del café temático que montó en Almagro. Mientras espera que en dos semanas el Senado trate su designación como embajador en el Vaticano, adelanta qué piensa hacer con su gestión.

—¿Cuáles son los objetivos que tiene como embajador?
—Tengo que mantener en este nivel la relación de la Presidenta con el Vaticano, de la cual me siento orgulloso. Creo que si cumplo con mantener alta la vara como está ahora, va a ser un éxito mi gestión. El momento que estamos viviendo con el Vaticano es extraordinario, a pesar de que algunos nos dicen que estamos en soledad. Nunca nos pasó eso con otro Papa.

—¿Es importante el apoyo del Papa para el último año de gestión de Cristina?
—(…) Es importante que el Papa siempre tenga una relación importante con la Argentina. Les hace muy bien a ambos. El Papa también puede mostrar la relación con su país y su continente. Nos sirve a todos. Muchos auguraban que él iba a ser el líder de un muro contra el Gobierno, y eso está caído absolutamente. Es un orgullo verlos codo a codo, a pesar de Barrionuevo.

—Parecería que está diciendo que Francisco está cristinista...
—(…) Según dice Alicia Barrios, una de las grandes amigas del Papa, cuando hablan ellos dos, dice que la denomina la amiga nueva…

—¿A Cristina?
—El Papa valora mucho la amistad. Y tiene amistades no tradicionales para la Iglesia Católica, desde Alicia Oliveira hasta Maradona.

—¿Hay una nueva relación que es de amistad con Crisitina.
—Sí, Alicia Barrios dice públicamente que la denomina la amiga nueva, habla seguido con ella.

—¿Va a tratar de que Francisco venga el año que viene a la Argentina?
—Por mí, trabajaría para que venga hoy... Desde lo particular a lo general, nos haría bien que venga.

—¿Cree que el Papa se va a meter en política sacándose fotos partidarias?
—El se saca fotos con todos los que él quiere. ¿Sabés lo que va a ser esta ciudad el día que venga el Papa?

—Bergoglio tiene buena relación con Daniel Scioli. ¿Cree que eso va a afectar a aquellos que no quieren que él sea candidato del oficialismo?
—Te digo la verdad, cuantos más dirigentes sean amigos del Papa, va a ser mejor para la Argentina. Quiere decir que van a sostener sus valores, que son extraordinarios. Son valores que adquirí a partir de lecturas de Juan Perón, Leopoldo Marechal, Methol Ferré.

—¿Pero no molesta que sea tan amigo de Scioli?
—¿Y por qué va a estar mal? Perdón, el Cuervo Larroque se hizo amigo de Francisco, que le regaló una llamada telefónica a su abuela, eso queda en la historia. No le bajo el precio a la relación con Scioli…

—¿Qué le dijo de los jóvenes de La Cámpora que fueron en la comitiva?
—Yo quiero que veas un video donde se ve cuando recibe la camiseta de La Cámpora y los libros que hablan a favor y en contra. Supuestamente, estaba enojado por la remera, pero dos horas después llamó a la abuela de Larroque para saludarla porque cumplía 96 años. Lo vi reírse cuando Wado de Pedro le manda saludos de un amigo de Mercedes y el Papa le pide los salames. Todos los que estuvieron en esa comitiva terminaron amigos del Papa. Se creó una química nueva.

—¿Durante el almuerzo con Cristina hablaron de Scioli, Macri y la sucesión?
—Cuando volvimos en el avión con la Presidenta, de Roma a Nueva York, estuvo diez horas charlando con nosotros. Estaba contenta y nos contó las coincidencias que iban a tener en Naciones Unidas, pero no contó nada de política interna. Yo nunca imaginé que él le iba a regalar a la Presidenta una bendición apostólica de Néstor, Máximo y Florencia.

—¿Qué cambió en el Gobierno que ahora quiere al Papa?
—Que es pontífice, es decir puente y no muro, todos los argentinos deberíamos serlo. A la Presidenta también le gusta la idea de tender puentes.



Lucas Morando