POLITICA


El discurso presidencial desnudó las internas en la construcción

Desvinculó las medidas cambiarias del Gobierno con la caída de la actividad. Las contradicciones con los empresarios.


Foto:DyN.

La presidenta Cristina Fernández de Kirchner desvinculó las medidas de restricción cambiaria de la caída del nivel de actividad en el sector de la construcción y enfatizó que el sector, que involucra a la comercialización, necesita un "reacomodamiento" a los nuevos parámetros.

De esta manera la mandataria refutó al titular de la Cámara de la Construcción (CAC), Carlos Wagner, quien sostuvo que las medidas que tomó el Banco Central "para asegurar el pago de la deuda" impactaron en la actividad.

"Por las medidas que tomamos el impacto (de la crisis internacional) es menor a si no las hubiésemos tomado", enfatizó la presidenta, e insistió en que de "no haberlo hecho tarde o temprano hubiésemos terminado como en 2001". Previo a las palabras de Cristina Fernández, Wagner atribuyó a la crisis internacional, a la caída en la actividad en Brasil y a las decisiones del Banco Central la caída en el sector.

En un diálogo previo con la prensa, Wagner indicó que desde la puesta en marcha de estas decisiones, la construcción perdió 30 mil puestos de trabajo.

No obstante, se preocupó en marcar que "si vemos la película" el sector muestra un "fuerte crecimiento" en los últimos 10 años.

A su vez, Cristina Fernández minimizó el impacto al señalar que en el sector inmobiliario" se perdieron sólo 587 puestos de trabajo sobre un total de 87.300 trabajadores registrados, con lo cual señaló que ese resultado debiera haber sido mucho mayor "si las medidas hubiesen sido tan desastrosas como dicen".

Añadió que en la construcción la pérdida de puestos de trabajo fue de 3,3 por ciento, que equivale a los 30 mil puestos de empleo a los que aludió Wagner.

Sobre el mercado, la mandataria sugirió que la construcción debe "reacomodarse" y planteó que junto a la comercialización necesita una adecuación y "cambios culturales".

La jefa de Estado puntualizó que "la actividad inmobiliaria no es lo mismo que la construcción" y destacó que "todos los insumos se producen en el país y se pagan en pesos, ni hablar de la mano de obra".

En la continuidad de la argumentación de las últimas medidas económicas adoptadas, la presidenta apuntó a la década del '90 y señaló que "para tener un dólar barato hay que endeudarse".

En otro orden, reclamó a los trabajadores llevar a cabo "una gran ejercitación de responsabilidad" en defensa "no de un gobierno, sino del proyecto político que ha generado más de cinco millones y medio de puestos de trabajo" y en el que "la construcción ha tenido un rol fundamental".

Las palabras de la Presidenta fueron aplaudidas por trabajadores enrolados en la Unión Obrera de la Construcción (UOCRA), cuyo secretario general, Gerardo Martínez, estaba presente en el acto.



Redacción de Perfil.com