POLITICA CRISTOBAL LOPEZ

El empresario que trepó desde el casino hasta la cima del poder

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Cristóbal López contrató a la sobrina de la Presidenta en su holding luego de diez años de expandirlo sin pausa, con el visto bueno de los sucesivos gobiernos kirchneristas.

El rostro formal de su imperio es el Grupo Indalo, que factura unos 11 mil millones de pesos por año. Por algún motivo, jamás incluyó formalmente en ese holding el negocio de los casinos, uno de los más redituables y que además le permitió conocer a Néstor Kirchner.

Cuenta la leyenda que, a principios de los 90, cuando el gobernador santacruceño debía viajar a la localidad de Caleta Olivia, aprovechaba para jugar unas fichas en el casino de Comodoro Rivadavia. Así comenzó una excelente relación entre ambos.

Desde que Kirchner desembarcó en la Casa Rosada, Casino Club SA se multiplicó aun más en todo el país. Inauguró una sala de juegos en Río Gallegos, después compró la mitad del Casino Flotante de Puerto Madero, le prorrogaron por decreto los tragamonedas del Hipódromo de Palermo hasta el año 2032 y abrió en Rosario el casino más imponente de la Argentina.
Hasta 2003, la única participación de Cristóbal en el negocio petrolero era brindar servicios a las grandes compañías, sobre todo transporte. Pero en los últimos años se convirtió en un empresario del petróleo que maneja todo el ciclo industrial: exploración, explotación y venta de combustible. Recibió áreas petroleras en Santa Cruz, compró una refinería en San Lorenzo y adquirió a Petrobras 340 estaciones de servicio, hoy bautizadas como Oil Combustibles.

López incluso comenzó a debutar en la construcción de obra pública, actividad que el gobierno kirchnerista privilegió como parte del modelo económico. Constituyó distintas firmas: la más importante se llama CPC, protagonista de un escándalo con la adjudicación millonaria para construir la represa Chihuido, porque el Estado salió como su garante en su oferta.

En los últimos tiempos, después de estar en el centro de la escena por su polémicos negocios, el empresario comenzó a preocuparse por su imagen en la opinión pública. Ya era dueño de algunos medios en Comodoro Rivadavia, pero resolvió que era hora de adquirir una cadena de alcance nacional. Así fue que el año pasado llegó a comprar a Daniel Hadad su multimedios, donde se destacan Radio 10 –la AM más escuchada– y el canal C5N. Esta semana, la Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual terminó de aprobar esa operación, cuestionada porque violaría la Ley de Medios.



L.N.