POLITICA

El ex fiscal de Santa Cruz, echado por los K, defiende a Campagnoli

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“A Campagnoli lo quieren expulsar porque no toleran a los fiscales independientes”. El autor de la frase sabe de lo que está hablando. Es Eduardo Sosa, ex Procurador General de Santa Cruz, quien fue desplazado irregularmente por Néstor Kirchner y jamás pudo volver a su cargo, a pesar de sentencias a su favor en la Corte Suprema.
En diálogo con PERFIL, el primer fiscal echado por el kirchnerismo analizó la situación de José María Campagnoli, el hombre que investigó a fondo la ruta del dinero de Lázaro Báez y ahora afronta un juicio político de la Procuradora Alejandra Gils Carbó.
—¿Cómo analiza la suspensión y juicio a Campagnoli?
—Le imputan mal desempeño por investigar un delito que no es de su competencia. Primero, para esas cuestiones, las partes pueden presentar recursos (N. de la R.: la Justicia ya avaló al fiscal en esos recursos). Y en todo caso, si hubiera pasado algo así, cumplió con su función de investigar. Cumplió su función por exceso. Es para premiarlo y no para castigarlo. Sobre todo, porque hay jueces que se destacan por todo lo contrario. Acá hay una persecución a un fiscal que tocó intereses.
—¿Este caso es similar al suyo?
—Se parecen en el intento de expulsar funcionarios judiciales que el kirchnerismo no controla. A mí no me hicieron juicio político. Yo tuve un dudoso privilegio: aprobaron una ley específicamente para echarme. En 1995, Kirchner dividió mi cargo de Procurador, pero no me volvió a nombrar. Una grosería absoluta, porque no respetó el principio de inamovilidad. Después vino otra grosería mayor, porque no cumplieron los fallos de la Corte para reponerme.
—¿Qué investigaciones impulsaba cuando lo desplazaron?
—Por ejemplo, una causa sobre las regalías petroleras, conocidas como “los fondos de Santa Cruz”. En concreto, el pago de honorarios muy costosos a los abogados y contadores que intervinieron en ese tema. También se investigaba al banco provincial, por otorgar préstamos incobrables a los amigos del poder. Ahora que veo la película completa, también me expulsaron para generar una “tierra liberada” entre los jueces.
—¿Por qué el Gobierno se obsesiona con la Justicia?
—Yo creo que es un gobierno de facción, de poder absoluto y quiere que el Poder Judicial sea un simulacro. Quieren torcer la realidad y la verdad. Quieren impunidad y que nadie los controle, porque está clarísimo que hay una matriz de corrupción espantosa. Eso es lo que está pagando ahora Campagnoli.



Leonardo Nicosia