POLITICA ESTRATEGIA BONAERENSE

El Gobierno busca atraer parte del voto K que se fue con Massa

El oficialismo lanzó la campaña para terminar de hacer conocido a Insaurralde. Quiere recuperar la fuga del “voto confusión”.

PERFIL COMPLETO

Antes de que comenzara formalmente la campaña el domingo pasado, Cristina Fernández convocó a su equipo de comunicación para terminar de aprobar los detalles de cómo lograr amortiguar la fuga de votos que sufrió el kirchnerismo en las primarias del 11 de agosto.
En la mesa de trabajo, de la que también participaron Máximo Kirchner y Eduardo de Pedro (uno de los diputados que más escucha), los publicistas tuvieron que explicar cómo lograrán evitar el “voto confusión”, es decir, aquel que explica el caudal electoral que se fue al massismo, confundido con que representa lo mismo que el kirchnerismo. En el Gobierno creen que al menos 15% del voto que fue a Massa se les escapó de las manos.
Esta semana se terminó de desplegar en la provincia de Buenos Aires y en la Ciudad la campaña que persigue instalar una simple premisa: no hay que esperar hasta 2015 para ver quién es el próximo presidente porque “el futuro es hoy” y lo que se vota en las legislativas es quién gobernará hasta entonces. La gráfica, palabras más,  palabras menos, busca transmitir ese mensaje.
Sorprendió también que en ningún cartel se hayan incluido imágenes de Cristina o de Daniel Scioli, como sucedió en la campaña anterior, de cara a las PASO. Es que el objetivo de los publicistas, a pedido del Gobierno, es “instalar” y hacer lo más conocida posible la cara de Martín Insaurralde.
Existe también una explicación política, que esconde un interés sutil, pero peronista: “deskirchnerizar” la campaña para que ni Scioli ni Cristina sean la cara de la derrota en la Provincia, que no queden asociados al fracaso en las urnas. El costo lo debará pagar Insaurralde. 
Para los creativos, que desde el barrio porteño de Belgrano tejen los detalles de cómo “vender” el relato oficial, la preponderancia de Insaurralde se justifica en que según los últimos sondeos que maneja el Gobierno, entre el 25% y el 27% de los bonaerenses todavía no sabe quién es el candidato que encabeza la lista, e intendente de Lomas de Zamora.

“Reconciliarse”, es la palabra clave de los afiches que comenzarán a pegarse la semana que viene. La “reconciliación”, se presume, es entre aquellos que no votaron al kirchnerismo por pensar que era lo mismo apostar al massismo con los candidatos oficiales.
Quien estuvo a cargo de la creatividad es el publicista Ernesto Savaglio. Un artesano de la comunicación política que mide cada palabra, color, luz y detalles de la campaña.
Pida quien lo pida: fue el creador de la marca del PRO hace diez años, quien le recomendó a Mauricio Macri “pintar” su espacio de amarillo. Estuvo en muchas de las campañas de Daniel Scioli, a quien le endilgó el naranja y armó como candidato. Trabajó hasta hace poco con Sergio Massa en la construcción de la marca Tigre y como asesor de su imagen. El propio Scioli lo recomendó en el Gobierno para ayudar a instalar a Insaurralde.
Su llegada también significó que algunos referentes de La Cámpora tengan menos espacio en las decisiones de temas de comunicación. Prepararon incluso un informe con líneas argumentativas para la campaña. Casi ninguna de ellas logró ser plasmada en los afiches.



Lucas Morando