POLITICA TODO MAL

El Gobierno salió a denostar la marcha de la CGT

Para Triaca "corre un año electoral", Frigerio dijo que "no se entiende el paro" y Dietrich señaló que "generan conflictividad".

El ministro de Trabajo, Jorge Triaca
El ministro de Trabajo, Jorge Triaca Foto:Cedoc

Los principales ministros y funcionarios del gobierno nacional salieron con los tapones de punta ante la movilización que realizará esta tarde la CGT. El ministro de Trabajo, Jorge Triaca, afirmó que la marcha "obedece a una perspectiva política" ya que, sostuvo, "no hay un problema generalizado" en la economía. Para el funcionario, "hay una vocación" por parte de los sectores que se manifestarán hoy frente al Ministerio de Producción de esta ciudad "de llevar la discusión a un ámbito más general y es ahí que no tenemos un encuentro feliz con los dirigentes".

"No tiene que ver con la cuestión de los despidos, que puede haber ocurrido en sectores particulares, acá corre un año electoral y el peronismo busca la identidad detrás de la defensa de los derechos de los trabajadores", indicó el dirigente, quien advirtió que "ésta es una etapa superada porque todos en Argentina queremos que a los trabajadores les vaya bien". Antes de la marcha de esta tarde que unirá a distintos espacios sindicales, políticos y sociales, remarcó que desde el Gobierno "no" ven "un problema generalizado" porque los datos que tienen "muestran un diagnóstico distinto".

Triaca aseguró que los números oficiales "muestran una inflación a la baja, muestran que el empleo recuperó todo lo que había perdido al principio del año pasado, muestran que la producción, en el último trimestre, empezó a recuperar". "No hay un problema generalizado, pero entendemos que puede haber sectores que tengan dificultades y nos abocamos a trabajar esa agenda", sentenció el titular de la cartera laboral, quien expresó que en los últimos días mantuvieron "diálogo permanente" con los dirigentes sindicales para escuchar sus demandas.

Por su parte, el ministro del Interior, Rogelio Frigerio señaló que la promesa de una huelga "no ayuda, no contribuye", porque ocurre "cuando la Argentina se está poniendo de pie, cuando empezamos a ver las variables macroeconómicas que muestran que lo peor ya pasó". "Hay crecimiento de empleo, la inflación está cayendo y la economía empieza a recuperarse, hay más inversión, se incrementan las exportaciones. En este momento, justo, hacen un paro que no ayuda, que no contribuye", aseguró el funcionario.

"La inflación va rumbo a una baja inexorable, en los dos últimos trimestres la economía empezó a crecer, no podemos poner en riesgo eso. Podemos decir que lo peor ya pasó, por eso no se entiende que el año pasado hayan apoyado la gobernabilidad y ahora anuncien un paro", se lamentó el funcionario, quien aclaró que el Gobierno está dispuesto "a dialogar y revisar nuestras políticas si nos convencen con una propuesta es mejor".

Elecciones. El jefe de Gabinete, Marcos Peña, volvió a plantear "el camino del diálogo" para resolver el reclamo, y dijo esperar que "un escenario de conflictividad a partir de ciertas vaguedades no se meta la agenda Electoral". "Hacemos un llamado a que podamos sentarnos en una mesa de trabajo. Creemos que el camino del diálogo, que recorrimos en 2016 y fue exitoso, es el que queremos recorrer en 2017", enfatizó Peña en conferencia de prensa. En ese marco, como suele hacer, habló de la gestión anterior: "En 2014 la recesión fue mayor a la de 2016 y no hubo paro a la gestión de (la ex presidenta) Cristina Kirchner ni a la de (el ex ministro de Economía, Axel) Kicillof".

El ministro de Transporte, Guillermo Dietrich, fue en ese sentido advirtió que un paro general "no lleva a ningún lado, es un costo para el país y genera conflictividad", a horas de la movilización de la CGT. "Que sirva para reflexionar que un paro no lleva a ningún lado, es un costo para el país y genera conflictividad en un entorno en el que estamos siempre abiertos al diálogo", sostuvo.

En declaraciones a radio La Red, el funcionario afirmó que "el empleo se está recuperando, la economía, después de 5 años de estancamiento, está creciendo", y resaltó que "cada uno de los dirigentes sindicales conoce esto". 

Si bien admitió que "claramente hay cosas que ajustar y mejorar", insistió con que "la mejor forma es con diálogo y no haciendo un paro". Pese a que sostuvo que las mejoras en los datos macroeconómicos "se están consolidando", admitió que el proceso "tiene impacto y costo en muchísima gente", pero dijo que "la que más sufre es la que nos dice 'aguanten, porque íbamos camino al precipicio'".