POLITICA PRESUNTO MENSAJE FUNDAMENTALISTA

El juez cree que las amenazas a la Presidenta “vinieron del exterior”

El titular del juzgado criminal de La Plata reconoció que todo comenzó con mensajes intimidatorios al servicio del 911.

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Foto:Cedoc Perfil

Un equipo de especialistas en contraterrorismo y el juez Federal, Alberto Recondo, del juzgado Criminal y Correccional Nº 4 de La Plata, se encontraban ayer analizando nueva información sobre las distintas amenazas contra la presidenta Cristina Fernández de Kirchner que llegaron al sistema de alerta 911 y que el Gobierno se apresuró en asociar con un presunto mensaje del Estado Islámico, el grupo yihadista que domina parte de Irak y Siria.

Los investigadores notificaron sobre la “gravedad” del asunto a “embajadas y diferentes organismos”.
También se informó a “las autoridades de Estados Unidos y de Chile” y se pidió “colaboración a nivel internacional de especialistas informáticos” explicó Recondo a PERFIL. “Cuando se me informó que las amenazas habían sido al 911, yo creía que se trataba de llamados de voz. Después, cuando se hace la denuncia formal, veo que eran correos electrónicos enviados al correo electrónico del 911”, agregó el magistrado.

—¿La causa se encuentra en secreto de sumario? — consultó PERFIL al magistrado.
—No, porque no me pareció necesario, pero se trabajó con cautela. Hay cosas que no puedo decir por la gravedad del caso. Estuvimos tres días tomando medidas de pruebas, en algunas ya tuvimos respuesta y en otras no.
—¿Los correos electrónicos al 911 fueron enviados desde el país o del exterior?
—Por la información que tenemos hasta el momento podemos decir que vinieron del exterior, casi con seguridad. Igual pedimos colaboración a nivel internacional de especialistas informáticos porque también es un delito informático.
—¿Le parecen verídicas las amenazas?
—El análisis que realizamos con los especialistas, sobre la forma y contenido de los correos, nos hace pensar que quien los hizo no es una persona improvisada o un niño jugando. Pero no puedo dar más detalles, tenemos que tratar el tema con seriedad.

El juez informó que también se notificó al diario La Nación porque aparecieron amenazas que incluyeron a periodistas del diario.

La oscuridad informativa con que el Gobierno manejó el tema extendió la confusión, incluso entre los organismos de inteligencia y las fuerzas de seguridad. Los primeros en tomar conocimiento de las amenazas, como explicó ayer PERFIL, fueron dos jefes departamentales de la zona sur de la Policía Bonaerense. Por ese motivo, los investigadores primero creyeron que las intimidaciones partieron desde la provincia. El fiscal del caso AMIA, Alberto Nisman, que fue consultado sobre el caso mientras estaba en el exterior, pediría el lunes “una serie de medidas”. La denuncia recayó en el juzgado Criminal y Correccional Nº 3 de La Plata, que se encuentra momentáneamente a cargo de Recondo. “Estamos trabajando con la brigada antiterrorista de la Policía Bonaerense, con delitos complejos y con la Secretaría de Inteligencia, pero informamos a otras fuerzas. Preferimos tomar todas las medidas, estamos expuestos, ya tuvimos en el país dos ataques terroristas y tenemos que ser serios”, explicó el magistrado.

Una insólita inclusión del jefe de la Policía en los correos
Los investigadores que dan crédito a las amenazas creen que partieron de un grupo yihadista ligado al Estado Islámico, posiblemente “regional. Lo afirman porque  también se menciona al atentado que hubo hace poco en Chile, según confió a PERFIL una fuente de la investigación. Las intimidaciones llegaron al 911@gba.gob.ar fueron tres y partieron de la cuenta islamicar@mailtor.net. El primero fue el 31 de agosto y al día siguiente llegó el segundo. El último fue el 9 de este mes. También se investiga si se intentó realizar llamadas al 911 desde el exterior.

Una fuente del Ministerio de Seguridad dijo que en una de las amenazas “se pedía dinero, una suerte de extorsión”. Pero el juez Federal, Alberto Recondo, aseguró a PERFIL que no tenía esa información. Sin embargo, en el tercer correo se menciona una suerte de negociación: “Si no quieren un genocidio en su país, negocien, infieles”.

Otra fuente, en este caso de la cúpula de la Policía Federal, no descartó que todo sea parte de “una operación para amenazar al jefe” de esa fuerza, comisario general Román Di Santo. “No sabemos por qué lo apuntan a él”, dijo. En el texto de una de las amenazas se lee: “En la Argentina habitamos muchos musulmanes nacidos en este país infiel. La guerra santa la haremos también aquí: atención Cristina, vos sos un objetivo lo mismo que Román Di Santo”, y también se nombra a varios periodistas de La Nación “por agrandar la popularidad del hombre más poderoso de los cristianos”, en referencia al Papa. Y agrega: “Estamos en disposición de morir y llegar a ser mártires por Alláh y extender el poder por todo el mundo, el nuevo Estado Islámico”.



Fernando Oz