POLITICA MOVIDAS EN EL CONSEJO


El macrismo le limpia causas a Bonadio y apunta a Rafecas

En los últimos siete meses, se cerraron diez expedientes contra el primer juez que citó a CFK. El PRO lo explica por formalidades.

Claudio Bonadio por Pablo Temes
Claudio Bonadio por Pablo Temes Foto:Cedoc
Claudio Bonadio en alza. Daniel Rafecas en baja. Ese parece ser el clima que impera hoy en el Consejo de la Magistratura con control macrista. Durante los últimos años, el ahora ex juez Norberto Oyarbide fue el magistrado más denunciado en el organismo encargado, entre otras cosas, de nombrar y remover jueces. A lo largo de su carrera llegó a sumar cerca de 70 denuncias de las cuales algunas fueron archivadas y otras tantas desestimadas. En los últimos años y a pesar de la gran cantidad de presentaciones en su contra, y de los intentos de la entonces oposición para removerlo, el magistrado salió airoso gracias al peso y la protección del kirchnerismo. Hasta que en abril de este año, acorralado y ya sin apoyos, presentó la renuncia y comenzó los trámites de su jubilación. Desde 2014, detrás de Oyarbide en el “ranking” de jueces más denunciados se ubicaba Bonadio, pero en los últimos siete meses, diez de los expedientes en su contra fueron desestimados, en su mayoría por representantes ligados a la alianza Cambiemos. Ocho de ellos todavía permanecen abiertos.

En medio de versiones que hablaban de una posible protección oficial al magistrado, reconocido por su fuerte enemistad con el kirchnerismo, la presidenta de la Comisión de Disciplina y Acusación del Consejo, Adriana Donato, aseguró que “se pretende instalar” esa idea y afirmó que las desestimaciones tuvieron que ver con “cuestiones jurisdiccionales”.

Por su parte, el consejero Juan Bautista Mahiques,  afirmó a PERFIL que “la prueba más concreta de que el Poder Ejecutivo no busca tener injerencia en el Poder Judicial es que cuando una denuncia no tiene sustento pide su rechazo sin especulaciones, analizamos las denuncias y sus fundamentos con la objetividad que se requiere”.  

Bonadio llegó al juzgado Nº 11 durante el menemismo, del que fue funcionario. Desde entonces acumuló decenas de denuncias en el Consejo, donde antes de este año, y desde la creación del organismo, ya se le habían desestimado 44. Otras fueron archivadas por haber pasado los tres años en los que un expediente puede estar abierto sin definición y en dos oportunidades fue sancionado, pero la medida fue revertida por la Corte Suprema.  

Daniel Rafecas, a diferencia de sus colegas de Comodoro Py, Oyarbide y Bonadio, nunca encabezó el “ranking” de magistrados denunciados en el Consejo, pero en el último tiempo su nombre se convirtió en uno de los más mencionados. Junto al de los camaristas Carlos Rozanski y Eduardo Freiler, se lo señala en una lista negra de los jueces que el macrismo no quiere en Tribunales. Mientras que en lo que va del año se desestimó un expediente en su contra, según se desprende de la página del organismo, otros cinco permanecen abiertos. Entre ellos está el que mayor gravedad reviste y es en el que se acumularon las presentaciones de la líder de la Coalición Cívica, Elisa Carrió, y el ex vice de la DAIA y actual diputado por Cambiemos, Waldo Wolf, por el fallo del magistrado que desestimó la denuncia del fallecido fiscal Alberto Nisman contra CFK y otros funcionarios por el Memorándum de Entendimiento con Irán. 

El expediente, todavía en una etapa preliminar, está en manos del consejero Angel Rozas. A pesar de las versiones que afirmaban que en el Consejo ya estaban acordados los votos para una eventual destitución de Rafecas en caso de un jury de enjuiciamiento, PERFIL pudo reconstruir que la situación sería exactamente la contraria.

Sería un escándalo que se remueva a un juez por un fallo”, resumió una fuente del organismo. “Sentaría un precedente desastroso”, concluyó.

Planean reformas en los sorteos

En los últimos meses el Consejo de la Magistratura se volvió el epicentro de varias denuncias por irregularidades en los sorteos de las causas que llegan a los tribunales, entre ellas la que investiga la muerte del fiscal Alberto Nisman cuando llegó al fuero federal.

La mira quedó puesta en la Dirección General de Tecnología, en la que la Justicia habría detectado numerosas “desprolijidades” que son materia de investigación. Mientras que desde algunos sectores se habla de la situación de “emergencia informática” en la que se encuentra el Poder Judicial, en el plenario del próximo martes el presidente del Consejo, Miguel Piedecasas, presentará el proyecto de reestructuración del área de Tecnología y de Seguridad Informática del organismo, que contemplará los aspectos organizacionales, auditoría informática, etc.

En diálogo con PERFIL, Piedecasas explicó que el proyecto busca garantizar cuestiones vinculadas a la “eficiencia”, “seguridad”y “transparencia” y entre los puntos contemplados en la presentación está dar respuesta a la necesidad de una estructura de auditoría permanente y aplicar mayores controles.