POLITICA GARCIA DE LUCA, VICEMINISTRO DEL INTERIOR

“El mejor gobernador bonaerense de la historia fue Felipe Solá”

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Vice. En su despacho de la Rosada convive Macri con Perón.
Vice. En su despacho de la Rosada convive Macri con Perón. Foto:Cedoc Perfil
Por si quedaran dudas respecto de qué tribu pertenece dentro del Gobierno, en su oficina de Casa Rosada conviven Mauricio Macri con Perón y Evita. El viceministro del Interior, Sebastián García de Luca, integra el ala política del PRO. A los 36 años, es un engranaje de peso en la maquinaria que atiende, contiene y discute con intendentes, gobernadores y legisladores. Antes, fue secretario de Felipe Solá y funcionario de Martín Lousteau en Economía.
—¿Cómo define el liderazgo de Macri?
—Es un ingeniero apasionado de la gestión y pragmático desde lo político. No está anclado a una ideología de la década del 50.
—¿Le da un sentido positivo a ser pragmático?
—Es parte del futuro de los partidos y dirigentes. La gente espera que hagan las cosas bien, y no que le canten una marcha. Yo vengo del peronismo, siento la bandera y la defiendo. Pero he visto a muchos cantar la Marcha y hacer lo contrario.
—Para las legislativas de 2017, ¿la prioridad del Gobierno es ganar en provincia?
—Sin duda el eje de la elección está puesto ahí, más allá de la importancia de cada provincia. Un triunfo bonaerense sería importantísimo para consolidar el cambio.
—¿El escenario ideal para ustedes es competir con el peronismo dividido?
—Sí, pero eso depende de la dinámica del peronismo.
—Pero con algunos sectores tienen una relación fluida.
—Tenemos mejor diálogo, porque son más responsables que los ligados a la ex presidenta. Como el Grupo Esmeralda (el del Martín Insaurralde), donde hay muchos intendentes nuevos y más jóvenes. La generación que no ha pasado por los 70 tiene otro espíritu de construcción.
—¿Felipe Solá es su padrino político?
—Aprendí mucho de Felipe: es responsable y capaz. Para mí, el mejor gobernador bonaerense de la historia fue Felipe. Empecé como su secretario privado a los 24 años. Nunca lo vi tocar un peso y con él aprendí a querer la política.
—Ahora Solá es muy crítico del gobierno.
—Lo respeto, aunque no comparto sus opiniones.
—En su breve paso junto a Martín Lousteau por el gobierno de Cristina Kirchner, ¿llegó a ser kirchnerista?
—Nunca fui kirchnerista, fui felipista y lousteaucista. Y era dura la relación con el ala vinculada a Néstor Kirchner.
—¿Qué aprendió de esa etapa en el kirchnerismo?
—Fue positivo haber sido parte del gobierno a los 26 años. Pero no compartía la forma de pensar, la pelea y la agresividad de muchos funcionarios, empezando por la presidenta y Guillermo Moreno.