POLITICA

El radicalismo no tomó distancia, sólo pateó la pelota

Las definiciones centrales respecto a UNEN quedarán pendientes en el corto plazo. ¿Sanz o Cobos?

Foto:DyN.

Ratificaron UNEN, aunque redefiniendo su conducción y sus reglas. Impulsaron el acompañamiento a una fórmula presidencial de la UCR, pero sin especificar si prefieren a Ernesto Sanz o Julio Cobos. Mantuvieron la puerta abierta a todo tipo de acuerdos en las provincias, con el objetivo supremo de conseguir gobernaciones. Llamaron a acuerdos de gobernabilidad para un futuro gobierno, con acuerdos parlamentarios con otras fuerzas. Y confirmaron que a principios del año que viene se realizará la Convención Nacional para marcar el rumbo definitivo. No cambió nada.

La pelota con las definiciones importantes la patearon para más adelante. Hay una mayoría de dirigentes partidarios (no así de militantes) que está convencida  de que UNEN tal cual está no es un armado competitivo. Por eso muchos empezaron a pedir, ya sin dudarlo, sumar a Mauricio Macri a la primaria y algunos, condicionados por sus acuerdos provinciales, también a Sergio Massa.

Cualquiera de esas dos opciones rompería UNEN. Y a nadie le sirve que se rompa hoy. Menos todavía a los radicales, que de confirmarse esa situación quedarían regalados políticamente en las eventuales negociaciones con el PRO y/o el Frente Renovador. La UCR es la columna vertebral de UNEN, pero sin sus socios principales como Hermes Binner o Elisa Carrió, perdería parte fundamental de su esencia.

¿Para qué la cumbre entonces? Porque la pelota estaba del lado del radicalismo. Puertas adentro y afuera se presionaba por definiciones. Los radicales se juntaron, le dieron visibilidad mediática al partido, debatieron, discutieron y despejaron. Las dudas quedaron, pero todos ya dijeron lo que tenían que decir. Cobos jugará hasta el final intentando ser el candidato del radicalismo, Sanz pugnará por mantener el partido unido detrás de su candidatura (en una primaria contra Macri, podría ser), y Morales y compañía estirarán al máximo sus acuerdos territoriales con el massismo.

La pelota sigue en el aire, porque hay tiempo para las definiciones. Nadie quiere apresurarse, y que se lo ganen de contra.

(*) Periodista de Diario PERFIL. Blog: lapoliticanomuerde.com.ar



Gabriel Ziblat (*)