POLITICA


El vínculo que une al flamante juez Rossati con López, revelado por PERFIL en 2005

En 2005, una investigación de PERFIL dejó a la luz la presión del exsecretario para avalar sobreprecios.


Foto:Cedoc

El 15 de junio pasado, el Senado aprobó los pliegos de Horacio Rosatti enviado por el Poder Ejecutivo, lo cual lo convirtió, (junto con Carlos Rosenkrantz)  en miembro de la Corte Suprema. El juez, fue ministro de Justicia en 2005, durante el gobierno de Néstor Kirchner, y en ese momento renunció a su cargo al alegar "razones personales", aunque una investigación del diario PERFIL de septiembre del mismo añó develó la verdadera razón de su dimisión, la cual cobra hoy una importante relevancia ya que menciona al exsecretario de Obras Públicas José López (detenido por intentar esconder 9 millones de dólares en un monasterio).

El trabajo realizada por el diario,revela que en julio de 2005, cuando Rosatti presenta su renuncia como titular de la cartera de Justicia, en realidad lo hace luego de haberse negado a firmar "en dos oportunidades" la licitación para construir tres cárceles en Salta, Santa Fe y Buenos Aires.

"Según un informe del Servicio Nacional de Estadísticas sobre Ejecución de la Pena (SNEEP, año 2004), en los últimos cinco años la cantidad de detenidos había aumentado un 44%. La población penitenciaria total, sumando los detenidos en comisarías, en dependencias de Prefectura y Gendarmería y en cada provincia, era de 62.877 personas, lo que significaba 173 presos cada cien mil habitantes", consignaba la investigación de PERFIL.

"Las licitaciones 1/2004 (del Centro Penitenciario del Noroeste, a construirse en Salta, con capacidad para 592 internos), 2/2004 (Complejo Agote en Mercedes, provincia de Buenos Aires, para 1.584 reclusos) y 3/2004 (Centro Penitenciario Litoral, en Coronda, provincia de Santa Fe, para 350 presos) forman parte del Programa de Construcción de Establecimientos Penitenciarios Federales, que contempla la construcción de diez nuevas cárceles entre 2004 y 2007", agregaba.

El llamado a licitación y la adjudicación posterior no eran competencia exclusiva del ministro de Planificación, sino que deben compartirse con el de Justicia: a (Julio) De Vido le toca autorizar la ejecución de obras y al entonces ministro Rosatti el mantenimiento de éstas.

En el Informe Preliminar sobre la Distribución de Obra Pública, Clientelismo o Política de Estado, elaborado por la diputada del ARI Fabiana Ríos, se señala que el “Ministerio de Planificación Federal, Inversión Pública y Servicios tiene un incremento aproximado del 41% respecto del ejercicio anterior”, aunque tanto esa cartera como la de Desarrollo Social y la de Economía “sólo han ejecutado entre el 48% y el 50% de su presupuesto 2004”.

En ese contexto, la nota prosigue que "la licitación de las cárceles, corría contrarreloj"; y fue en ese momento donde  fuentes del Ministerio aseguraron a PERFIL que el ingeniero Raúl Víctor Rodríguez, subsecretario de Obras Públicas “estaba muy asustado con esto” ya que “veía que esto era una locura", pero su superior, el secretario de Obras Públicas José López, hoy detenido tras querer esconder 9 millones de dólares en un monasterio de General Rodríguez, "simplemente insistía en entrevistas con Rosatti y llamados telefónicos"

"López es un tucumano calvo, bajito y silencioso al que le fascinan los tamales, y siempre acompaña al Presidente en los anuncios de Obras Públicas. López no necesita golpear la puerta del despacho K y ha transitado su carrera pública por las rutas argentinas: secretario del área cuando K era intendente, titular de Vialidad con K gobernador y presidente luego del IDUV (Instituto de Desarrollo Urbano y Vivienda)", describía la publicación.

Fue asì como el 14 de junio (de 2005), Rosatti fue a Casa de Gobierno a entrevistarse con el entonces jefe de Gabinete, Alberto Fernández. Allí, el ministro llegó dispuesto a discutir. “Él me pidió muchas cosas y yo nunca le di bola –confió semanas más tarde el flamante miembro de la Corte Suprema a un amigo de Capital–. Me pidió que lo pusiera a Roberto Durrieu (hijo) en la Comisión de Penal, por ejemplo, y me negué. ¿Cómo voy a poner ahí a un tipo del Proceso? Alberto me decía que era un pedido de Blumberg, pero no lo hice. Cuando se produjo la vacante de Morín en la comisión mixta, yo propuse a Alejandro Rúa, que está en la Unidad Especial de Investigaciones de la AMIA, y no prosperó. Después Alberto me pidió alguien para poner en Penitenciaría y no le di bolilla. Al final, no salió ni el que él quería ni el que quería yo, porque cada uno necesitaba la firma del otro.”

Y según informó PERFIL en esa investigación, Fernández le preguntó a Rosatti qué pasaba: "Mirá, pasa que el tema de las cárceles para mí es muy grave, y no lo podemos dejar pasar. Vos sos uno de los encargados de cuidarle la firma al Presidente", indicó el funcionario judicial, quien le dio detalles de los sobrepreciosal funcionario, quien lo escuchó "con un contenido gesto de asombro e interés".

El 17 de junio, ocurrió un segundo intento, y el ahora miembro del máximo tribunal volvió a mostrar su negativa: "Yo no lo voy a firmar. Si ustedes quieren desglosar la licitación para que la firme sólo Planificación y Justicia no autorice nada, háganlo, pero no voy a firmar así".

El 25 de julio de ese año, Rosatti renunció a su cargo.



Redacción de Perfil.com