POLITICA PRESUNTA CONEXIÓN ARGENTINA

Electroingeniería se distancia del escándalo por las coimas del Petrolão

Uno de los dueños, Osvaldo Acosta dijo tener "absoluta tranquilidad". Las razones del silencio de Gerardo Ferreyra. Crece la polémica en Brasil.

Foto:Cedoc

Cuando el 18 de enero, el exdirector del área internacional de Petrobras, Néstor Cerveró, señaló que en 2006 recibió 300 mil dólares en coimas por la venta de Transener a Electroingeniería, del empresario K, Gerardo Ferreyra, el escándalo no tardó en llegar a la Argentina.

En ese testimonio judicial, Cerveró involucró a los exministros de Planificación Federal argentinos Julio De Vido y Roberto Dromi y a la empresa argentina que finalmente participó del millonario negocio.

Según publicó ayer el diario PERFIL, el exfuncionario brasileño volverá a declarar en las próximas semanas ante la Justicia de ese país y el testimonio será entregado a la Fiscalía General de la República de Brasil, por lo que se esperan explosivas confesiones.

En la Argentina, hasta el viernes pasado, el único que se había defendido públicamente había sido el actual diputado nacional, Julio De Vido, denunciado en la Justicia por Elisa Carrió a propósito de las novedades en Brasil.

Perfil.com intentó hablar con Ferreyra (Electroingeniería) sobre el caso, pero desde la empresa la respuesta quedó a cargo de Mariano Musso, gerente de Relaciones Institucionales de la compañía. "Nuestra posición ya ha sido suficientemente difundida, sobre la total desconexión de la empresa con cualquier irregularidad en la compra de Transener", señaló a través de un mail a este portal.

Musso explicó que "la transacción se efectuó a pesar de que Petrobras nunca nos recibió, nunca consideró nuestra oferta, y sólo la Justicia, después del fallo unánime de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil y Comercial Federal Sala III, última instancia de apelación a la que recurrió Petrobras, sentenció en base a dictámenes del ENRE, la Secretaría de Energía y la Comisión Nacional de Defensa de la Competencia sobre el despropósito de transferir un servicio público altamente estratégico del país como es el transporte de energía en extra alta tensión a una cadena de fondos de inversión extranjeros de orígenes y radicaciones prácticamente desconocidos, sin experiencia en gestión energética. La Justicia y los organismos arriba citados convalidaron el precio y las condiciones de ventas que habían sido igualadas por Electroingenieria".

Por su parte, el socio de Ferreyra, Acosta, habló con el diario La Nación y dijo tener "absoluta tranquilidad", ya que, según él, la denuncia del arrepentido de la petrolera brasileña "algo inviable, indemostrable". Acosta explicó que lo que hizo su empresa entre 2006 y 2007 fue "llevar adelante el proceso de compra de acciones de Transener". "Petrobras tenía que desinvertir. Fuimos en la búsqueda para ofertar. Ni siquiera nos recibían. Vimos que Eton Park no tenía antecedentes en estas actividades y fuimos a Defensa a la Competencia, al ENRE, a la Secretaría de Energía e hicimos presentaciones legales. Todos fallaron a favor nuestro. La Justicia avaló el precio y la forma de pago, que fue al contado. Tengo absoluta tranquilidad", sostuvo Acosta.

"¿Qué relación puedo tener yo con los casos de corrupción de Brasil que son de cientos de decenas de millones de dólares y, acá, estos señores hablan de US$ 300.000?, se preguntó. El empresario enfatizó que "nunca, ni en este caso ni en otro" pagó una coima y remarcó que "la transparencia de estos 40 años es absoluta".

(*) De la redacción de Perfil.com. En Twitter, @rindart.



Ramón Indart