POLITICA LA NUEVA POLICIA PORTEÑA

En Ciudad, la tensión es con los comisarios que se van y los que quedan

Por el traspaso, el Gobierno de Larreta afronta las internas intestinas de la Federal. Focos de resistencia y dudas sobre la capacidad.

Comisarios de la Federal junto a la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich.
Comisarios de la Federal junto a la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich. Foto:Cedoc.
La problemática de la inseguridad no se limita sólo al territorio bonaerense. Así como la gobernadora María Eugenia Vidal debe trabajar a diario en la reconfiguración de la Policía Bonaerense, el gobierno de Horacio Rodríguez Larreta sigue con problemas para lidiar con los comisarios de la Federal que ahora tendrán que responder a su autoridad. Varios de ellos ya anunciaron que pedirán el retiro porque no aceptan el cambio en sus condiciones laborales, pero para la administración porteña el problema también está entre los que quedarán en funciones.

“Estamos más preocupados por los que se quedan que por los que vayan a retirarse”, reconoció una alta fuente del gobierno porteño.

Luego de la presentación de la nueva Policía de la Ciudad, en la que se unifican la Metropolitana con la parte de la Federal que fue traspasada, comenzaron a surgir resistencias. Como reveló PERFIL hace dos semanas, hay comisarios y suboficiales que ya decidieron (o lo están evaluando) dar un paso al costado y abandonar sus cargos como señal de descontento. El traspaso rompió con varios esquemas, como la pertenencia a una fuerza tradicional hasta beneficios como el pago de horas adicionales. Sin embargo, la mira también quedó puesta en qué pasaría con los negocios que históricamente se denunció que manejan las comisarías, como los prostíbulos, los puestos y cocinas de droga o el juego clandestino.

Pero en el gobierno porteño, sin embargo, consideran que la falta de transparencia no es el mayor problema, sino que ponen la mira en el funcionamiento que deberían mostrar las comisarías. “Es más fácil lograr que los comisarios no roben a que trabajen bien”, expresó la misma fuente gubernamental. En el gabinete de Rodríguez Larreta son muy críticos del desempeño que viene teniendo la Policía Federal, con la que en la Ciudad tuvieron una tensa convivencia en los últimos años, sobre todo desde la creación de la Metropolitana. Uno de los mayores focos de resistencia de los efectivos está puesto en que a partir de su creación, la nueva Policía tendrá control civil, rompiendo así con una larga tradición en la que la Federal se controlaba a sí misma (Asuntos Internos). 

El problema es que el jefe de Gobierno es consciente de que deberá construir la nueva fuerza policial (una vez que el proyecto sea aprobado en la Legislatura) con los recursos humanos con los que cuenta actualmente. Y en eso están incluidas las altas esferas de la Federal que fueron traspasadas de la órbita federal a la porteña. “Formar a un comisario es un trabajo que lleva treinta años”, explican, casi con resignación. Y recuerdan que al armar la Policía Metropolitana también lo hicieron con comisarios que provenían de la misma Federal.