POLITICA TRAS LA REUNION CON MACRI


En el Gobierno creen que Gómez Centurión está más cerca de volver

El funcionario suspendido les dijo a sus allegados que va a “terminar” su “trabajo”. El ministro de Justicia pidió resolver rápido su situación.

Controles. Gómez Centurión durante una inspección con perros de la AFIP, en el aeropuerto internacional de Ezeiza.
Controles. Gómez Centurión durante una inspección con perros de la AFIP, en el aeropuerto internacional de Ezeiza.
Foto:Cedoc Perfil

Juan José Gómez Centurión está cada vez más cerca de regresar al Gobierno. A dos semanas de haber sido echado por un supuesto caso de corrupción, este veterano de Malvinas y ex carapintada quedó a un paso de recuperar su cargo en la jefatura de la Aduana o en otro puesto importante. Con un plus: ahora cuenta con apoyos políticos variados y más explícitos, como el de Elisa Carrió, y hasta con un renovado perfil de cruzado contra las mafias aduaneras.

Mauricio Macri está a la espera de un guiño judicial para formalizar su regreso.

A diferencia del clima adverso que existía cuando lo expulsaron, hoy hay voluntad de ambas partes para que vuelva: tanto de Gómez Centurión, obsesionado con limpiar su reputación, como del gobierno macrista. “Si cuando lo suspendimos estaba en menos diez, hoy está en más cinco”, grafica un funcionario con oficina en Casa Rosada. Ayer, el ministro de Justicia, Germán Garavano, lo plasmó públicamente: “El Gobierno espera que la Justicia dirima lo más rápidamente posible si existe mérito para iniciar una acusación o si se trató de una operación más de venganza, así se puede recuperar a Gómez Centurión”, dijo a Radio Cooperativa.

Ahora que lo ven convertido en una especie de Eliot Ness sin demasiada cintura política, los asesores de Macri piensan que la suspensión quizás fue apresurada.

Días atrás, en la quinta de Olivos, Macri le había prometido que si la Justicia llegaba a determinar su falta de mérito, podría retomar su puesto en la Aduana. La investigación está en manos del juez Ariel Lijo, y desde el Gobierno asumen que lo único que podría frustrar su reincorporación es la aparición de nuevos audios que lo dejen pegado explícitamente a un esquema de coimas. Ayer, PERFIL reveló que llegaron al juzgado nuevas escuchas. De todas formas, en la Rosada creen que las próximas pinchaduras que circulen tendrán tan poco valor como la primera. En aquella conversación, editada y de origen anónimo, sólo se escuchaba a un empresario con un prontuario denso llamado Carlos Barreiro Laborda, quien era informante de Gómez Centurión.

Así, la versión de los hechos de Macri y su entorno tiende a coincidir con la del funcionario suspendido; es decir que se trató de una cama hecha por sectores mafiosos, incluidos ex espías de la Agencia Federal de Inteligencia perjudicados por la campaña de Gómez Centurión para limpiar la Aduana. El ex militar les pone nombres propios a ese grupo: el mítico Jaime Stiuso, en yunta con la vicejefa de la AFI, Silvia Majdalani.

La diputada Elisa Carrió apoya esa denuncia: Lilita se presentó ante la Justicia y le pidió al fiscal Guillermo Marijuan que investigue si Majdalani mandó espiar ilegalmente a Gómez Centurión, tal como sugirió una nota de Clarín.

Desde el Gobierno afirman que ni Majdalani ni ningún otro dirigente PRO con influencia en la ex SIDE tiene puntos de contacto con los intereses afectados por Gómez Centurión.

El macrismo pretende minimizar las pulseadas que de todas formas existen en su interior: la de Carrió vs. Majdalani, pero también la del director de la AFIP, Alberto Abad, contra Gómez Centurión. En realidad, la lista de dirigentes que tienen cuentas pendientes con el ex jefe de la Aduana es bastante más larga: en ese club figuran la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, y hasta el ministro bonaerense Cristian Ritondo, quien aborrece a Gómez Centurión desde los tiempos en que el veterano de Malvinas asumió como director porteño de la Agencia de Control Gubernamental, desplazando a la tropa ritondista. El rumor de que en breve podría reemplazarlo en el Ministerio de Seguridad bonaerense no ayudó para que ambos hicieran las paces.

Gómez Centurión, por su parte, mantiene una determinación que está a la altura de su fama de intransigente. 
“Voy a volver a la Aduana a terminar con mi trabajo", prometió días atrás.