POLITICA CRUCES POR UNA OBRA

En La Matanza, Macri cambió la estrategia y eludió la polarización

Al inaugurar el Metrobus, pidió “no confrontar”. Estuvo con Vidal y la intendenta Magario, que había criticado al Gobierno.

Postales. El abrazo Macri-Magario. Protestas de algunos vecinos. Y los carteles de la intendenta.
Postales. El abrazo Macri-Magario. Protestas de algunos vecinos. Y los carteles de la intendenta. Foto:Sergio Piemonte
Mauricio Macri abandonó momentáneamente el discurso de la polarización. De visitante en La Matanza, donde el Gobierno sigue flojo en las encuestas, el Presidente retomó su propuesta de “unir a los argentinos” sin “confrontar”. Acompañado por María Eugenia Vidal y la intendenta kirchnerista Verónica Magario, Macri inauguró una buena parte del Metrobus matancero. Y aprovechó el contexto para hacer un alto, aunque no absoluto, en su táctica de rivalizar con el peronismo.

El colectivo lo dejó en el cruce entre Provincias Unidas e Intendente Federico Russo. Y el Presidente se bajó del 96 en la nueva plataforma del Metrobus, obra identitaria de su gestión como alcalde porteño. En esa misma línea viajaban Vidal, Magario, el ministro de Transporte –Guillermo Dietrich– y el dirigente social y partidario de Elisa Carrió Héctor “Toty” Flores, entre otros.

A los dos minutos, después de saludar a los choferes presentes, con Magario parada a su izquierda, Macri arrancó. “Como decimos con María Eugenia, si ponemos la energía en construir y no confrontar, se logran estas cosas”, planteó desde la estación elevada.

En los alrededores había vallas, policías y gendarmes. Pero no hubo conflictos, a excepción de la manifestación pacífica de unos cien vecinos. Con carteles pintados a mano, plantearon: “Macri, no sos bienvenido”, “Basta de miseria”, y “La Matanza es de Cristina”.

“Espero que sea el primero de muchos que podamos hacer acá”, le dedicó Macri a la intendenta Magario. Fue un reproche velado. Porque tanto el gobierno de Macri como el de Vidal quieren demostrar que no discriminan entre fuerzas políticas al momento de repartir recursos a las provincias y los municipios.
Desde el Gobierno empujan un shock de obras, con eje en la tercera sección electoral. Ahí, con La Matanza como municipio más populoso, votan más de cuatro millones de personas y Cambiemos todavía no logra repuntar en las encuestas.

Sólo en el Ministerio de Transporte, a cargo de Guillermo Dietrich (uno de los protagonistas del acto), la inversión proyectada para el Gran Buenos Aires es de 168.100 millones de pesos, desde ahora y hasta 2019.

Según datos del oficialismo, el nuevo Metrobus beneficiará a 240 mil pasajeros por día. La construcción costó 1.721 millones de pesos y recorrerá 40 estaciones sobre la Ruta Nacional 3, entre la Ruta Provincial 21 y el partido Presidente Perón. El ahorro en el tiempo de viaje sería de un 15% para automóviles y de un 27% para colectivos.

Reproche de la intendenta. Sobre el final del acto, Magario se hizo lugar casi a la fuerza entre los oradores. Le pidió el micrófono a Dietrich y coló un reproche. “Hemos logrado este primer tramo y le pedimos al ministro, le pedimos, Presidente, que complete toda la obra del Metrobus y que llegue a la Capital Federal para que todos los matanceros podamos disfrutar de la obra”, afirmó. Ya el día antes había criticado al Gobierno porque la obra original, firmada en la gestión anterior, era más larga. El macrismo le respondió diciendo que dicha gestión nunca la empezó.

Un rato antes, Macri también se había permitido un reproche indirecto al kirchnerismo. “Se puede ir de una Argentina en la que el Estado esté al servicio de la política a una Argentina en la que el Estado sea para la gente”. Entre el speech de Macri y el reclamo de Magario, Dietrich intentó mediar: dijo que no era “un día para estar discutiendo”, y le regaló una tarjeta Sube a la intendenta.