POLITICA AMADO BOUDOU DETENIDO

En la Rosada evitaron los festejos pero igual destacaron la detención

En Cambiemos resaltan que la Justicia busque el “fin de la impunidad”. Pero alertan por el impacto que podría tener en la llegada de inversiones.

Bilateral. Mientras los noticieros cubrían la detención, Macri recibió a su par peruano, Kuczynski.
Bilateral. Mientras los noticieros cubrían la detención, Macri recibió a su par peruano, Kuczynski. Foto:Presidencia peru

Lunes 24 de octubre de 2011. Elisa Carrió venía de obtener 1,82% en las elecciones presidenciales. En ese entonces, una de sus asesoras de confianza, hoy diputada electa, Paula Oliveto, le expresó: “Ya está, pongamos un estudio de abogados”. Lilita la miró y le respondió: “No, mirá quién es el vicepresidente, Boudou es un ladrón, ponete a investigarlo”.

La anécdota permite ilustrar el festejo de un sector del oficialismo ante la conmoción que supuso la prisión para el ex vicepresidente Amado Boudou. Sin embargo, no sólo en la Casa Rosada les solicitaron a los ministros no salir a festejar –al igual que con el caso Julio De Vido–, sino que cerca del presidente, Mauricio Macri, tomaron con pinzas la noticia y mostraron su preocupación por el impacto que pueda tener.

“Que tengamos un ex vicepresidente detenido por enriquecimiento ilícito es un hecho gravísimo y de una vergüenza enorme”, confió a PERFIL una fuente con acceso preferencial al despacho presidencial. “La Justicia tiene que trabajar de manera independiente y poner fin a la impunidad que hubo durante tantos años en nuestro país”, agregó.

En ese marco, en la Casa Rosada tienen una doble lectura: por un lado aseguran que la cárcel para Boudou es parte integral de la independencia de la Justicia, pero por el otro temen por el impacto internacional que pueda tener, en especial ante inversores extranjeros, y lamentan que en Comodoro Py se hayan tomado más de seis años para resolver sobre el tema.

Respetamos a la Justicia que ahora es independiente. Como gobierno nos imaginamos que gran parte de la sociedad, y de nuestros votantes, están contentos pero nosotros como gobierno no podemos salir a festejar”, opinó ante este diario otro de los funcionarios con despacho en Balcarce 50.

De todas maneras, en el Gobierno los tomó por sorpresa la detención. Según las fuentes, los cálculos que tenían eran que el ex vicepresidente de Cristina Kirchner iba a terminar preso pero como consecuencia de la causa por Ciccone Calcográfica, cuyo juicio oral está desarrollándose.

Por ello, en el macrismo no estaban al tanto de la posibilidad de un pedido del juez federal Ariel Lijo y del fiscal Jorge Di Lello para detener a Boudou en la causa por enriquecimiento ilícito. “Parecía una causa planchada, no esperábamos que este año termine así”, confía uno de los letrados que asesora al Gobierno.

En ese marco, Macri recibió la noticia por la mañana a través de un mensaje de uno de sus colaboradores. En las pantallas de TV de los despachos se podían ver, al mediodía, los canales de noticias con las actualizaciones del caso. 

Para esa hora, Macri recibió a Pedro Kuczynski, presidente de Perú, en el primer piso de la Casa Rosada. Allí acordaron “profundizar la cooperación en áreas de interés mutuo, relanzar las relaciones comerciales, sumar esfuerzos para alcanzar la convergencia de los bloques del Mercosur y de la Alianza del Pacífico y seguir trabajando en la lucha contra el narcotráfico y el crimen organizado”, según informó Presidencia.