POLITICA


En las reformas de Olivos ya se gastaron cerca de $ 18 millones

Remodelaron el chalet presidencial, la casa de huéspedes y el chalet de secretarios. Se refaccionó además la canchita de fútbol y el hidromasaje.

PERFIL COMPLETO


Foto:Marcelo Aballay

Un nuevo Olivos. El modelo 2016 de la residencia donde vive el presidente Mauricio Macri, tras las refacciones monitoreadas cuidadosamente por su mujer, Juliana Awada, costaron $ 17.825.468. Tras largos meses de obras, según un informe de la Secretaría General de la Presidencia, a cargo de Fernando de Andreis, al que accedió PERFIL, se terminaron los trabajos en cuatro sectores: el chalet presidencial, la casa de huéspedes y el chalet de secretarios.

A esto hay que sumarle unos $ 20 mil en el resembrado de la canchita de fútbol donde los martes funcionarios y diputados realizan el “picadito” PRO. Las reformas no llegaron a los vestuarios, donde ya hubo quejas porque hay apenas cuatro duchas y los funcionarios más poderosos del país deben esperar su turno, a veces, largos minutos.

En el chalet presidencial los trabajos se dieron en las terrazas, donde “se reemplazaron zócalos rotos que permitían el ingreso de humedad a la casa, se retiraron instalaciones eléctricas en desuso expuestas a la intemperie, se remediaron cables desgastados”, según el informe, y se pintó a nuevo. También se reparó el sistema central de aire acondicionado ya que “había interrupción, obstrucciones y desperfectos que imposibilitaban el adecuado acondicionamiento de los ambientes”.

Además, “se procedió a instalar una cocina que no existía dentro del chalet presidencial”. El baño presidencial se hizo a nuevo: “Los mármoles estaban envejecidos por falta de mantenimiento y marcados con óxido, el hidromasaje descolorido con un sistema de bombeo fuera de servicio, y las válvulas del inodoro estaban mal calibradas”. El tanque de agua tenía 50cm de barro y sedimento, lo que hacía que el agua saliera marrón. Se gastaron $ 9.927.8421,46 en los arreglos y $ 1.823.576,81 en muebles nuevos. Se pintó todo de blanco.
En el chalet de huéspedes se instalaron electrodomésticos (anafe a gas, horno y heladera); un mueble vestidor en la suite principal y se desmontaron las griferías para reacondicionarlas. Se invirtieron $ 1.496.884,74 en arreglos y $ 816.321,87 en muebles.

Por su parte, en el chalet de secretarios se gastaron $ 385.097,17. La mayoría en reparaciones (carpintería y albañilería, pintura nueva e iluminación que, según el informe, era insuficiente y estaba “en mal estado”), y $ 77.507,76 en muebles. Finalmente, en el anexo presidencial se invirtieron $ 2.745.323,960.



Ezequiel Spillman