POLITICA

En octubre afrontará su primer juicio

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Hasta la madrugada del 14 de junio de 2016, la vida de José López estaba a salvo. La Justicia lo había puesto en observación por las mejoras en su nivel de vida, pero la causa hubiera quedado en letra muerta si aquella madrugada el ex secretario de Obras Publicas kirchnerista no hubiera aparecido en el convento de General Madariaga a tocar el timbre, con unos bolsos en los que había 8.982.047 dólares, 153.610 euros, 59.114 pesos y dos relojes Rolex. En el piso dejó también una carabina calibre 22. Desde entonces, López se convirtió en un paria para sus “cumpas”. Hasta Cristina Fernández parecía dispuesta a olvidarlo. “Lo del hecho de López va a pasar e inventarán otro”, le dijo a Oscar Parrilli en una escucha la ex presidenta.
Pero el que no se olvida que está en la cárcel es el propio López. En un año sumó tres procesamientos sólo en Comodoro Py. El más famoso es el de enriquecimiento ilícito (repartido en tres hechos y con familiares, presuntos testaferros y hasta una religiosa involucrados). También lo procesaron por la asociación ilícita de la obra pública junto a la ex presidenta; y  por la defraudación en Sueños Compartidos, donde se convirtió en el único político que quedó embarrado en los negocios de los Schoklender y la Fundación Madres de Plaza de Mayo, junto a su segundo, Abel Fatala.
A López le llovieron imputaciones y pedidos de indagatoria, desde Skanska  hasta Odebrecht, pasando por los fondos a Milagro Sala. Según revelaron fuentes judiciales a PERFIL, el 12 de octubre tendrá que afrontar su primer juicio por la portación de la carabina.
López cree que su veredicto ya está escrito. Pero como se trata de un delito de ejecución condicional (menor a tres años), fuentes judiciales indicaron a PERFIL que sus abogados, Diego Sánchez y Fernando García, podrían intentar un planteo de excarcelación: dicen que no habría peligro de fuga ni trabas a la investigación.