POLITICA


En seis meses el Gobierno barrió la imagen K de la feria Tecnópolis

Aunque arranca en julio, el predio luce abandonado. En lugar de Paka Paka habrá un parque medieval y Conectar Igualdad está en duda.

PERFIL COMPLETO


Foto:Marcelo Silvestro

Las 57 hectáreas que componen el Parque del Bicentenario en Villa Martelli exhiben una llamativa quietud. A tres semanas de la fecha de lanzamiento de la sexta edición de Tecnópolis, confirmada para el 16 de julio por el titular del Sistema Federal de Medios y Contenidos, Hernán Lombardi, el escaso avance en su puesta a punto impulsa cuestionamientos sobre cuál será su funcionamiento, y se refuerzan con la ausencia de voces oficiales que salgan a explicar las novedades.

Bajo la estructura de la Secretaría de Contenidos Públicos, hoy a cargo de Gabriela Ricardes, la feria de arte, ciencia y tecnología había cerrado sus puertas el 29 de noviembre pasado. Desde principios de este año, un acotado sector del predio fue aprovechado para financiar recitales y eventos privados, en especial en el estadio del Bicentenario.

La situación de la feria contrasta por su estado de abandono frente al esplendor que supo gozar en el kirchnerismo: aún se ven los mismos carteles con el signo político de la gestión anterior, mientras decenas de hectáreas vacías son vigiladas por personal de seguridad que recorre el predio en cuatriciclos. “La feria debería haber comenzado, como mínimo, a mover las estructuras hace un mes. Ya en octubre se preparaban los contenidos. No hay dudas de que están atrasados”, aseveró a PERFIL una ex empleada con años de experiencia en el montaje de Tecnópolis.

En cuanto a los contenidos, parecen existir, al menos, tres grandes novedades. La más importante recae en la reducción drástica del espacio destinado a educación a las escuelas primarias y secundarias. “Este año está pensado fusionar el espacio de Educación en uno más reducido. Antes tenía capacidad para trescientas personas. Ahora no superará las cien”, estimó Osvaldo Mendieta, ex coordinador general de la Dirección Nacional de Políticas Socioeducativas desde 2011 –año en que comenzó Tecnópolis– hasta 2015. Otro punto destacado es la aparente ausencia de planes para visitas guiadas en el marco del plan Mi Escuela, coordinado por el Ministerio de Educación, que, según cifras oficiales, permitió la visita de un millón de alumnos, clubes y otras entidades. “No hay planes de guías para gente del interior hasta el momento”, señaló Mendieta.

Mayor relevancia pública cobró el Espacio Paka Paka, que ya no tendrá un stand aparte sino que estará integrado en el espacio audiovisual del canal Encuentro. A finales de abril recorrió los medios la imagen destrozada del muñeco de Zamba, y en su lugar se colocaría un parque medieval europeo. Días atrás, Lombardi definió al personaje de caricatura como “la primera víctima del kirchnerismo” en su maquinaria de propaganda. Un funcionario con altísimo cargo durante la gestión anterior de Tecnópolis avanzó contra estas acusaciones: “Me preocupa el proceso de desculturización y la pérdida de contenidos populares. Zamba y Paka Paka son importantes no por lo masivo, sino por los procesos identitarios que produjeron. Al Gobierno le interesa más el lugar para eventos de terceros que desarrollar un espacio propio y nacional”.

Otro sector importante que parece estar en duda es el destinado al plan Conectar Igualdad. Fuentes ligadas al armado y la logística no lograron confirmar si seguirá vigente.

En el oficialismo no desmintieron ni confirmaron esta información, y adujeron estar abocados a la puesta en funcionamiento de Tecnópolis Federal, que concluyó en Salta y seguirá en Jujuy, Santiago del Estero y La Rioja.

 

“Manejo irregular”

El informe de auditoría que presentó Presidencia de la Nación tres semanas atrás sobre la gestión del gobierno kirchnerista –conocido como “El estado del Estado”– puso el foco también en el manejo de Tecnópolis. El parque, según el informe, contaba con más de 13 mil bienes por una suma de 179 millones de pesos, mientras que se comprobó “la falta de registro real de los bienes y su ubicación y la falta de un protocolo de seguimiento de bienes y su destino”. Sectores del kirchnersimo calificaron de “improvisado” el informe por contener “malinterpretaciones y falsedades”, y agregaron que “el ministro Lombardi sabía perfectamente esto cuando se hizo la transición con las nuevas autoridades”.

Otras irregularidades mencionadas refieren a las “contrataciones artísticas” (recitales y exposiciones) en las que se encontraron deudas en torno a los 15 millones de pesos. También se señaló que “no existía ningún tipo de organigrama que avalara las misiones y funciones del personal”.



Andrés Todesca