POLITICA ENRIQUE NOSIGLIA

Enrique Nosiglia: el operador en las sombras que celebró por partida doble

Por Gabriel Ziblat | Colabora con Martín Lousteau en la Ciudad pero paralelamente tuvo un papel clave en el acuerdo entre Macri y los radicales

Foto:Cedoc Perfil

Detrás de las bambalinas, Enrique “Coti” Nosiglia terminó el domingo a la noche celebrando el resultado de las primarias porteñas. Y festejó por partida doble: Mauricio Macri consolidó sus aspiraciones presidenciales mejorando las perspectivas del frente que armaron con Ernesto Sanz y Elisa Carrió, y a la vez Martín Lousteau, impulsado por el radicalismo porteño, terminó posicionado en el segundo lugar para la elección de jefe de Gobierno porteño. Ahora, sin embargo, se le abre una disyuntiva: ¿si Lousteau logra vencer a Horacio Rodríguez Larreta afectaría las chances de Macri?

Tanto el Coti como el resto de los miembros radicales y lilitos de ECO ya se están acostumbrando a recibir preguntas sobre esta compleja situación. Y todos repiten que la pelea nacional va por un canal y la local por otro. E incluso, con optimismo reniegan de que se lo ponga en una posición de privilegio a Macri minimizando las chances de Sanz y de Carrió, que enfrentarán al jefe de Gobierno porteño en las PASO del 9 de agosto.

“El Coti tiene hace años una estrategia nacional para sacar al kirchnerismo”, sostiene un dirigente del radicalismo porteño. Nosiglia suele hablar de “construir un proyecto contracultural”, que sea “eficiente” en la posibilidad de cambiar la lógica de poder del país de la última década. Y por eso trabajó activamente para lograr que la Unión Cívica Radical, en la Convención de Gualeguaychú, aprobara la iniciativa de armar un entendimiento electoral con el PRO y la Coalición Cívica. El Coti en persona se comunicó con dirigentes radicales de distintos puntos del país para convencerlos de seguir el camino que estaba marcando Sanz, junto a Fredi Storani y otros dirigentes de la vieja Coordinadora alfonsinista.

Los radicales que caminan junto a Lousteau aseguran que en una situación extrema preferirían quedarse con el gobierno porteño más que trabajar para que Macri sea presidente. En la estrategia de Nosiglia, eso sería quedarse con el  “chiquitaje”; el histórico operador radical está pensando en el premio mayor y la construcción porteña es un proyecto a futuro, que sirve para que el radicalismo recupere parte del protagonismo perdido tras la crisis de 2001.

De todos modos, también existe un consenso en repetir que un triunfo de Lousteau (que todos reconocen como difícil aunque no imposible) no significaría un golpe para Macri en su camino a la presidencia. “Tampoco puede pretender que se le vaya dando todo perfecto. Un liderazgo que quiere llegar a presidente tiene que poder sobreponerse a una derrota”, explica un dirigente de la Coalición Cívica, para quien Macri debería poder recomponerse si no gana Rodríguez Larreta. Y recordó que en 2007, el candidato de Carrió para jefe de Gobierno (Jorge Telerman) salió tercero con el 20% de los votos mientras que unos meses después ella ganó la elección presidencial en la Ciudad con el 37%.

“No tenemos miedo a la alternancia, creemos que es necesaria. Tanto a nivel nacional como Ciudad. Si no hay posibilidad de alternancia, los políticos no nos esforzamos, ni oficialistas ni opositores”, graficó Fernando Sánchez.

Ante sus interlocutores, en tanto, el Coti razona que “la suma de votos de PRO y de ECO confluye en un proyecto nacional único”. En esa lógica, el espacio que conformaron Macri, Carrió y Sanz (el candidato al que él respalda en las PASO) obtendría 70% de los votos porteños. El propio Lousteau, sin embargo, es el encargado de relativizar esa lectura al aclarar que entre los partidos que conforman ECO también está el socialismo, que promueve la candidatura presidencial de Margarita Stolbizer.



Gabriel Ziblat