POLITICA HAY UNA SUPERPOBLACION DE 400%

Es crítica la situación de los presos alojados en comisarías bonaerenses

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Foto:Cedoc Perfil
La situación de las comisarías bonaerenses derivó en la intervención de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH). El organismo internacional aceptó una medida cautelar de la Comisión Provincial por la Memoria, una institución autárquica, que inspeccionó los calabozos desde que el gobernador Daniel Scioli decretó la emergencia en seguridad. En sus recorridas, descubrió que hay un 400% de superpoblación, riesgo de vida de los detenidos, falta de asistencia médica y comida insuficiente.
Ahora, el gobierno bonaerense deberá presentar su descargo y la CPM ampliar la prueba para que la CIDH resuelva. En teoría, no puede haber presos en comisarías por más de 48 horas, pero esa norma no se está cumpliendo.
Una vez que la CIDH aceptó la medida cautelar, la institución autárquica volvió a las comisarías para comprobar si la situación había mejorado. Pero no, de hecho, había empeorado. En muchas de ellas atribuyen el deterioro a que gran parte de sus uniformados fueron sacados de las comisarías para ser llevados a la policía comunal.
“Los propios comisarios se quejan de esta situación”, confirmó la comisión. Según el relevamiento, los alojados en comisarías viven hacinados, no tienen colchones ignífugos, en sus calabozos hay elementos inflamables y cortantes. Además, las instalaciones eléctricas son precarias y les proporcionan comidas a los detenidos sólo una vez al día.
La Comisión Provincial por la Memoria supervisa lugares de encierro desde 2003, cuando se creó la Comisión contra la Tortura. Las cárceles son el otro objetivo del organismo, que cada año produce un informe sobre cómo viven los presos.
El foco de este trabajo y de la medida cautelar está puesto en los departamentos judiciales de La Matanza y Lomas de Zamora. En el pedido a la CIDH se le requiere al Estado argentino que garantice los derechos humanos en esas comisarías. La Comisión Interamericana había clausurado varios calabozos en 2010. Pero ante la situación de emergencia, la Provincia los reabrió. “Es alarmante. En muchos casos son cuevas, sin luz natural ni ventilación, con un baño para cincuenta personas”, explicó a PERFIL Roberto Cipriano, de la Comisión por la Memoria. Y añadió: “Para nosotros sería muy importante que la Comisión Interamericana vuelva a intervenir”

Mariano Confalonieri