POLITICA POLÉMICA

Estalló el debate entre abogados, jueces y fiscales por la feria judicial

En el marco de la búsqueda por acelerar los procesos en los tribunales, el Gobierno impulsa límites al receso estival e invernal. Opiniones cruzadas en diálogo con PERFIL.

Abogados y fiscales
Abogados y fiscales Foto:cedoc

Inspirado en la propia reforma que el PRO lanzó tiempo atrás en el Ministerio Público Fiscal de la Ciudad de Buenos Aires, el ministro de Justicia de la Nación Germán Garavano impulsa ahora un proyecto para eliminar la feria judicial en todo el país.

PERFIL se comunicó con una serie de abogados, jueces y fiscales, quienes opinaron sobre la iniciativa entre críticas y sutiles apoyos. Entre los entrevistados están los abogados constitucionalistas Felix Loñ, Daniel Sabsay y Félix Lonigro; los abogados penalistas Gabriel Iezzi y Carlos Broitman; los fiscales Gerardo Pollicita y Ricardo Sáenz (fiscal general ante la Cámara del Crimen y vicepresidente por los fiscales en la Asociación de Magistrados); el presidente del Colegio Público de Abogados de la Capital Federal Jorge Rizzo; el experto en temas penales y subsecretario de Vinculación Ciudadana del ministerio de Seguridad porteño Leandro Halperín; el titular del sindicato de los judiciales Julio Piumato; más algunos magistrados que realizaron comentarios en estricto off the record.

Según fuentes del ministerio de Justicia, el objetivo es darle agilidad al sistema judicial y así evitar el freno de 45 días al año (30 enero y 15 durante el receso de invierno).

Para Loñ, el problema del Poder Judicial no se soluciona con abrir los tribunales más días sino con evaluar de manera general toda la infraestructura. "No creo que el problema pase por habilitar de manera permanente la feria de enero. La feria no genera dificultades en el ritmo de las causas. La propuesta se trata de una cuestión superficial que no llega al fondo de las cosas", criticó. Y ejemplificó: "Hay jueces que no pueden asumir su cargo porque no tienen edificio. También hay que impulsar más la parte tecnológica. Los juzgados actuales están abarrotados de causas. Y además se debe hacer un control sobre los jueces y cómo se manejan las causas. Hay magistrados más comprometidos que otros". "El fin de la feria va a representar un problema para el abogado de a pie que recorre todos los juzgados", comentó.

A la par, Sabsay se distanció de la opinión de Loñ y apoyó la reforma. "El régimen de vacaciones que tiene el Poder Judicial es absolutamente privilegiado. No hay ningún otro sector que tenga un mes y medio. Esto lo convierte al mismo tiempo que el no pago de Ganancias en un sector diferencial respecto de todos los demás asalariados. Pero hay que pensar en el sector. El Poder Judicial está colapsado. Una de las cosas que más se demora es la longitud de los plazos, la duración de los juicios, es decir, la demora en hacer Justicia que es precisamente una de las cuestiones que la CIDH ha declarado como una de las causales de no acceso a la Justicia. Me parece muy importante esta reforma, hacerlo con seriedad y terminar con actitudes demagógicas que nada bien la hacen a un servicio tan imporante para la República".

En tanto, Lonigro expresó que la iniciativa le parece "una payasada, tal vez una broma de mal gusto". Y amplió: "La Justicia en Argentina tiene problemas muy graves, desde hace mucho tiempo, empezando por la independencia del Poder Judicial, los miedos de los jueces, juzgados atestados de causas, vacantes de jueces que no se completan, juzgados en estados deplorables. Se agravó en los últimos años. Pretender una reforma con esto es como hacerle una cirugía de párpados a un enfermo con anemia. El tema de la suspensión del Poder es relativo. El Poder Judicial no para nunca. Los 365 día del año hay habilitación de feria judicial para causas graves. No es cierto que no haya actividad para nada".

Y destacó: "Lo que sí ocurre es que las causas que están en trámite tienen un freno durante 45 días al año. Eso no está mal. Un juicio está repleto de traslados, plazos, notificaciones, que hay que contestar en tres días, en cinco, diez. Y si no se contestan, caen derechos de defendidos y clientes. Y supongamos que un juez se toma vacaciones cuando él quiere y no cuando está la feria, va a pasar lo mismo. Y tal vez pase al juez de otra causa. ¿Y qué va a pasar? Se va a planchar porque no conoce la causa. Los abogados que tiene causas no se van a poder ir de vacaciones. No está mal que sean 30 y 15 días. Me parece realmente un disparate que en nada modifica la calidad de la Justicia. Este tema tiene que ver con el Poder Legislativo, es ése el que tenga que tomar una decisión como ésta. Y difícilmente tenga autoridad moral para eliminar la feria cuando tienen tres meses de receso y cuando durante el año por cualquiera cosa se toman licencias.

Rizzo, titular del CPACF, repitió a PERFIL palabras que ya había extendido más temprano a otro medio: "La feria es un privilegio pero ahora eliminarla podría afectar derechos adquiridos". Y seguido de esto subrayó que a quien más complicaría esta medida es "a los estudios chicos" dado que "los grandes no tendrán ningún problema".

Dos reconocidos abogados penalistas opinaron para este medio sobre el tema. Broitman expresó que en lo personal "no lo afecta" por contar con estudio grande con casi una decena de abogados expertos en lo penal, pero aceptó que sería "100% perjudicial para los abogados" al tiempo que afirmó que "no es sano no tener vacaciones". "Todos tenemos derecho a una vacación, todos nos podemos enfermar. Pero un estudio que está programado para funcionar las 24 horas, los 365 días del año como el mío, no tiene problema. Pero es perjudicial para la mayoría de los abogados. En España y en otras partes del mundo, el letrado notifica al juzgado y al Colegio de abogados sobre su ausencia. Pero hoy por hoy, las cédulas te llega a cualquier parte del mundo porque se envía por Internet. Y hay que cumplir con todos los plazos. Pero en líneas generales a los penalistas no nos afecta mucho, porque siempre pueden suceder eventos en feria", explicó.

Su par Iezzi recordó que Garavano ya había impulsado una medida similar en el MPF porteño y opinó: "Es una medida judicial no sólo a considerar en todo caso también a nivel Ciudad y en otras jurisdicciones. Se necesita una reforma judicial en todo el país. Otro tema son los derechos adquiridos. Se debería abrir en todo caso una mesa de debate. Y se debería revisar además los horarios de los tribunales. Quedó anacrónico. Los funcionarios ni siquiera están desde las 7.30. Sí, se quedan hasta tarde, pero el horario de atención al público igualmente se termina reduciendo a cuatro horas. El horario de la Ciudad en cambio es más beneficioso, de 9 a 15. Una causa con detenidos, no tiene feria. Para los penalistas no cambia", coincide con Broitman. Los plazos corren igual. E ironizó: "El delito no cesa en enero. Para el fuero penal, la feria no es un elemento de discusión".

El fiscal Sáenz consideró que "es vieja la discusión de la feria judicial". "No es un problema para el Poder Judicial que puede atender sin ningún problema durante todo el año. El problema es para los abogados que no tengan un estudio grande. Los estudios clásicos de uno o dos abogados tienen un problema grande. Si todo el año fuese hábil y ellos se quieren tomar vacaciones en un momento no pueden porque les llega una cédula y les empieza a correr el plazo. Nos ponen la culpa a la Justicia, pero la Justicia no tiene problema para seguir administrando. Sobre la comparación: en la Capital lo cambiaron porque tienen un fuero mucho más chico y competencias muy limitadas. No hay problemas en contravenciones y faltas, y tienen muy pocos delitos. No se pueden comparar las competencias".

En la misma línea, Pollicita opinó: "Estoy de acuerdo con cualquier medida que brinde un mejor servicio de justicia". Pero aclaró: "No sé si esa es una medida de ese tenor. En lo personal me resulta indistinto que haya feria o no, no me mueve nada. Sería mejor cambiar el sistema de recursos para acelerar la instrucción como en por ejemplo todos los cuestionamientos al final de la instrucción (como en los casos de secuestros) y esto aceleraría muchísimo las causas, pero muchísimo en serio".

Un importante juez federal apoyó, en off, las opiniones de los fiscales: "Creo que en tribunales podríamos adaptarnos. El problema más serio es para miles y miles de abogados a los que le vencerán plazos. El problema más serio es para los abogados (tanto en civil como en penal) y no tanto para los juzgados".

Piumato se expresó absolutamente en contra del proyecto del Gobierno: "La UEJN rechaza cualquier iniciativa que signifique flexibilización laboral o avanzar sobre derechos de los trabajadores judiciales. Queremos señalar que el tema de la Feria no significa uno de los problemas más urgentes que tiene el funcionamiento de la Justicia colapsada por no haber acompañado ni en número de Tribunales ni en modificación de las plantas de personal el crecimiento exponencial que tuvo la conflictividad social en la Argentina. A ello se le agrega los centenares de Juzgados que no tienen jueces designados. (...) Tampoco descartamos que este anuncio sea una cortina de humo para disimular el  oscuro convenio de desguace de la Justicia Nacional en lo Penal".

Y advirtió: "Por todo ello la UEJN extiende su 'Estado de Alerta y Movilización' a todo el país incluida las Justicias provinciales en tanto y en cuanto estas iniciativas no sólo no mejoren la Justicia sino afecten genuinos derechos de los Judiciales".

Por último, Halperín, funcionario porteño y experto en cuestiones penales, fue contundente: "La Justicia no debería tener privilegios por sobre el resto de los estamentos organizados o individuales. El servicio merma en feria pero no encuentro ningún justificativo para tener privilegios como lo son 45 días. El Poder Judicial tiene que ser independiente, pero es la única diferencia. Para el resto de las cuestiones, tienen que ser un servicio público entre otros, con los mismos derechos y obligaciones. Tienen que tener el mismo descanso que cualquier otro sector laboral. Lo mismo pasa con el horario, ellos trabajan 6 horas. En fueros como el penal suelen quedarse hasta tarde, pero deberían tener compensatorios como en cualquier otro lado. Hay que aplicar el sentido común".