POLITICA ENTREVISTA

Lingeri: “Este año, las paritarias se van a discutir entre un 21 y 24 por ciento”

El titular de Obras Sanitarias dice que el clima se “enrareció” desde enero y critica que al Gobierno “le faltó una reacción política rápida”.

Brindis. Lingeri fue uno de los sindicalistas que negoció la paz sindical con el gobierno de Macri.
Brindis. Lingeri fue uno de los sindicalistas que negoció la paz sindical con el gobierno de Macri. Foto:Telam

José Luis Lingeri está desde 1986 al frente del sindicato de Obras y Servicios Sanitarios y es uno de los dirigentes sindicales con los cuales el Gobierno tendió puentes desde un primer momento. Una de las primeras señales de la cercanía entre el dirigente sindical y Cambiemos fue la designación de Luis Scervino, ex director médico de la obra social de Lingeri, al frente de la Superintendencia de Servicios de Salud. Recién regresado de Roma, donde habló en un Coloquio organizado por el Vaticano, el dirigente sindical aseguró a PERFIL que desde enero “se entró en un enrarecer”.

—En diciembre brindaron con Macri en Olivos, y ahora marcharon con protestas. ¿Qué cambió?
—La CGT, de forma muy madura y consciente durante todo el 2016, fue el gran actor, junto con el Gobierno, que se hizo cargo de todos los temas que tuvimos a nivel de movimiento obrero y de problemas sociales. Lo que pasa es que se entra en un enrarecer a partir de enero. El sector empresario no cumplió con el acuerdo que se había firmado en la mesa de diálogo con el Gobierno y el movimiento obrero en cuanto al tema de despidos y suspensiones. Si bien ellos no se hacen cargo, dicen que no era una obligación, pero el compromiso existió. Y también existió el bono de $ 2 mil que los únicos que los pagaron fueron el Estado y algunas actividades privadas que estaban en una situación económica mejor. Todo esto fue enrareciendo el clima que llevó al hecho de la movilización.

—¿Qué le faltó al Gobierno?
—Entendemos que habría que haber convocado a las seis u ocho actividades industriales que estaban en crisis para buscar alternativas de solución. Evidentemente esto no sucedió. Ahora recién creo que están citando y todavía hay que ver los resultados. Faltó una reacción política rápida para poder ir subsanando los conflictos que se estaban planteando en distintas actividades: calzado, textiles, alimentación, ceramista.

—La movilización terminó con desmanes y gritos de que se ponga fecha a un paro.
—Yo estaba arriba del escenario y te puedo decir que el conflicto se planteó del palco a doce metros para atrás. Después eran todas columnas del movimiento obrero que sobrepasaban la 9 de Julio y no hubo ni un solo conflicto. Lo que acá no hay que tapar es la importancia de la movilización, el hecho contundente es que fue una movilización imponente.

—¿Usted está a favor de un paro?
—Soy parte de un cuerpo colegiado y acataré lo que disponga la mayoría el jueves.

—El Gobierno plantea una agenda de mayor competitividad con reformas laborales. ¿La apoya?
—Los gremios vamos corriendo paralelo a los cambios. Si no, te pasan por arriba. Por ejemplo, dicen que no somos competitivos. Hablan de las importaciones. Yo quiero que haya importaciones pero que sean para terminar productos dentro de lo que es la industria nacional. ¿Qué inversiones hicieron los empresarios en Argentina a nivel industrial para ser competitivos a nivel del resto del mundo? Te van a decir que no pueden crecer por el costo laboral, que en realidad, es una parte no tan importante.

—¿Cree en el 18% de referencia para las paritarias?
—Las paritarias tienen que ser libres y calculo que se van a discutir este año en un 21-24%. Ojalá la inflación baje porque es un flagelo. Ya los dos índices de enero y febrero están marcando que no se llega a ese 17% que dicen. Ojalá se pueda controlar la inflación y eso va a permitir que moderemos la expectativa desde el punto el vista salarial.

—Usted está en el cargo desde 1986. ¿Hace falta un recambio en el sindicalismo?
—A mí no me vota ni el periodista ni el médico. A mí y al resto nos votan los trabajadores. De la misma forma que uno puede estar en esos puestos por ser una persona idónea. Si vas a una asamblea del gremio y yo no estoy presente y le preguntás a la gente, ellos te dirán. Hoy el Ministerio de Trabajo nos controla más que nunca las votaciones. La percepción que se perpetúa en la gente que fraguamos votaciones para quedar es completamente errónea.

—¿Macri lo decepcionó?
—Apostamos a la democracia. Apuesto a que este gobierno termine en base al voto de lo que la gente decida. Ahora también, nosotros vamos a hacer las críticas y la autocrítica en aquellas cosas que veamos que no se cumplen o que no se hayan corregido.