POLITICA LA SALUD DE CRISTINA KIRCHNER

Fin de un misterio: el hematoma de la Presidenta se produjo en el ‘Tango 01’

El año pasado sufrió un golpe en la cabeza y fue operada. Finalmente, en la unidad médica revelaron a PERFIL el momento y el lugar en que se produjo el fuerte golpe.

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Foto:Cedoc Perfil

A ocho meses de la intervención quirúrgica, la unidad médica presidencial mantiene a Cristina Kirchner “sobreestudiada” para monitorear su estado de salud. La recuperación de la jefa de Estado es “favorable” después de que, en octubre del año pasado, fuera sometida a una operación para drenarle un hematoma craneal. En aquel entonces, le hicieron también estudios para descubrir el origen de su hipotensión y de sus cuadros de lipotimia, y se la controló con un Holter para evaluar una arritmia intermitente. Le prohibieron volar durante unas semanas, hasta que le dieron el alta porque los resultados de los estudios fueron positivos.

El hematoma craneal se produjo cuando bajaba del Tango 01, en Río Gallegos, con varias bolsas que no quería soltar, se tropezó con la alfombra y cayó al suelo. Fue el 12 de agosto. Así, finalmente, lo confirmaron fuentes de la unidad médica. La operación se realizó en la Fundación Favaloro y le indicaron un mes de reposo. El 18 de noviembre reapareció en la escena pública con un video filmado por su hija Florencia desde la Quinta de Olivos.

“Cristina está sobreestudiada por los médicos. Está bien de salud”, confesó a PERFIL una fuente de la Unidad Médica Presidencial. Añadió que, en toda su historia clínica, la Presidenta nunca perdió el conocimiento, una versión que había corrido tras las recurrentes lipotimias, que en algunos pacientes provocan desvanecimiento. La arritmia intermitente está bajo control. En su momento, la aparición de ese cuadro había generado preocupación y el rumor de que, de acuerdo a la intensidad, podrían colocarle un marcapasos. Nada de eso ocurrió.

En la historia clínica de CFK, uno de los mayores fiascos fue su operación de la glándula tiroides. Según explicaron las fuentes médicas, la Clínica de Olivos falló en su diagnóstico cuando aseguró, con cero margen de error, que tenía un tumor cancerígeno de acuerdo a la punción que se le había hecho. Lo cierto es que la glándula había que extirparla, pero no por cáncer. El fallo en el diagnóstico enojó a la jefa de Estado.

Ultimamente suele atenderse en el Sanatorio Otamendi. La razón: el jefe de emergencias de la entidad, Carlos Karmazyn, pertenece a la Unidad Médica Presidencial. De hecho, su madre, Ofelia, también se atiende ahí. En los primeros años del kirchnerismo, la UMP había acondicionado el Hospital Argerich para el tratamiento de la familia presidencial. Pero la salida del por entonces director del nosocomio, Donato Spacavento –el ginecólogo de Cristina–, modificó los planes. Aún hoy, la UMP está buscando un hospital público para que la familia presidencial se pueda atender. Fue en el Otamendi donde en la primera semana de mayo se atendió el hasta hace poco jefe de la Unidad, Luis Buonomo, que sufrió un preinfarto. A Buonomo le colocaron cinco stents y le recomendaron alejarse de situaciones de estrés. Por eso, la UMP, integrada por 18 médicos, quedó a cargo de Marcelo Ballesteros, quien mantiene dedicación full time. Buonomo se alejará tras once años. Quedará como asesor externo.



Mariano Confalonieri