POLITICA EVALUACIÓN PATERNA

Franco Macri duro con su hijo: lo puntuó con un 5 por su primer año de gestión

El empresario consideró que el Presidente no debería aspirar a la reelección y deslizó que Elisa Carrió tendría que estar en la lista de posibles sucesores.

Criticas. La decisión fue rechazada por aliados como Negri y Oliveto, y opositores como Massa.
Criticas. La decisión fue rechazada por aliados como Negri y Oliveto, y opositores como Massa. Foto:Cedoc Perfil

El empresario Franco Macri fue duro con su hio Mauricio al puntuar con un "cinco" el primer año de gobierno de su hijo Mauricio, consideró que no debería aspirar a la reelección presidencial y deslizó que la diputada Elisa Carrió debería estar en la lista de posibles sucesores porque es "un faro para el país". 

En una entrevista concedida a La Nación desde el balneario uruguayo de Punta del Este, el empresario dijo que el escándalo de los Panamá Papers es "un absurdo total" y remarcó que se desilusionó del kirchnerismo, después de haberlo elogiado años atrás, porque dijo haber visto "que la transparencia, la honestidad estaban totalmente ausentes" y que "lo que hubo fue pura corrupción". 

Cuando le preguntaron qué puntuaje pondría a la gestión del presidente Mauricio Macri, respondió: "El primer año más no se podía hacer. No ha podido empezar construyendo, sino arreglando lo hecho por gobiernos terribles, desde Menem a los K. Con esa salvedad, le pongo un 5. Pero sé que ha querido ir por más". Y agregó que la gente "se da cuenta de que primero se tiene que dejar atrás un pasado desastroso".

Al ser consultado sobre si su hijo debería aspirar a una reelección en 2019, Franco Macri subrayó: "Como padre le digo: cuatro años es suficiente. íDeber cumplido!" y, si bien dijo que no sabía quién debería posicionarse entre sus sucesores, advirtió que "Lilita siempre tiene que estar". Justamente sobre Carrió, el empresario remarcó que "¡es fantástica! Es un faro para el país. No le importan los honores, ni ganar plata. ¿Dónde encontrás alguien así? Si estuviera en la ONU, sería Mandela. Ella va hacia su verdad, sin jamás claudicar".

"Después, tiene su estilo, que suma. Porque para admirar a alguien también tiene que ser un poco diferente. Si la estuviera en mi equipo y no se subordinara, acordaría entre ambos cuál es el resultado final que se busca. Al margen de lo que piense mi hijo, Lilita se ha equivocado poco y nada", agregó.

Franco Macri también opinó que se debería incorporar figuras del peronismo para las próximas elecciones legislativas de este año, al advertir que "o se hacen acuerdos buenos o los van a tener siempre en contra".

Por otra parte, el empresario descalificó el escándalo que salpica al Jefe de Estado por empresas familiares en paraísos fiscales y que fueron reveladas a través de la investigación periodística denominada Panamá Papers, a la que calificó como "un absurdo total", advirtió y argumentó que para competir por obras en el Canal de Panamá con China, tuvo que crear una empresa en ese país y está "casi seguro" que las declaró.

"Mis empresas seguían todas las normas. Cualquier irregularidad es imposible esconderla", remarcó e insistió que "los Panamá Papers son un tema político, una payasada superada por los hechos".

En el plano de la política internacional, especialmente por los cambios que pueden suscitarse con la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca, Franco Macri sostuvo que "el proteccionismo es una discusión de toda la vida"; que "los países centrales se están encerrando en sí mismos" y consideró que su hijo "debería ocuparse de Latinoamérica".

El padre del jefe de Estado admitió que su relación con Trump fue "difícil" cuando quiso incursionar con negocios inmobiliarios en Estados Unidos, pero desechó que tome decisiones impulsivamente: "De loco no tiene nada. Prepotente es".

Finalmente habló del papa Francisco y del supuesto desagrado que tuvo a la llegada de Mauricio Macri a la Casa Rosada. "Durante años cenábamos o almorzábamos juntos una vez por semana. Él se actualizaba sobre la visión empresaria a través mío. Me preguntaba; yo contestaba. Ahí vi que le preocupaba mucho el país. Fuimos juntos a Roma y charlamos las ocho horas del viaje. Francisco como papa es incuestionable; pero como hombre y político no deja de ser falible. Ha tomado a veces caminos equivocados. Yo lo veía demasiado populista y se lo he dicho", aseveró.