POLITICA SITUACIÓN POLICIAL

Fuerte reacción de un sector de la Bonaerense contra Vidal

Creen que son quienes se oponen a la reducción de comisarios y a la difusión de sus bienes. Amenazas de bomba y simulacros de secuestros.

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Foto:Prensa de la prov. de Buenos Aires

Amenazas de bomba. Intentos de secuestros virtuales. Rumores de renuncias. La reforma de la Policía Bonaerense que encaró la gobernadora, María Eugenia Vidal desató el malestar en un sector de la fuerza y la preocupación del macrismo por la batalla que comenzó a dar en el campo de la lucha contra el narcotráfico y los desarmaderos, dos de las “cajas” históricas de la alguna vez denominada “maldita policía”.

Tanto Vidal como sus funcionarios creen que pueda haber otras reacciones antes de terminar de aplicar la reforma, que incluye la reducción de comisarios generales y la revisión de los bienes de los jefes policiales.
“No tenemos zonas liberadas, pero hay lugares donde pueden aumentar los delitos con la reforma. Hay un fenómeno que es más de cúpulas, pero son sectores afectados con esto”, describe una importante fuente de la Gobernación. “Si alguien creía que íbamos a hacer los cambios, meternos con las cajas policiales y no iba a pasar nada, estaba equivocado. Vamos a tener de todo”, agrega la misma fuente.

En paralelo comenzaron a aplicarse cambios en Asuntos Internos y en otros ámbitos de la fuerza, que extendieron un espeso clima interno que deberá sortear la gobernadora y será, acaso, su mayor desafío en los próximos meses. En la División Asuntos Internos se reemplazó a toda la cúpula con civiles y llegó el abogado Guillermo Berra, un hombre que viene trabajando con Vidal desde que era vicejefa, como jefe de auditoría. A esto hay que sumar el regreso de la junta de calificaciones, la revisión de las “horas extra” y, por supuesto, el anuncio de la gobernadora sobre la obligatoriedad de que comisarios y subcomisarios presenten sus declaraciones juradas.

Además, a los rumores de supuestas renuncias se pueden añadir episodios más escabrosos: el ministro de Seguridad bonaerense, Cristian Ritondo, sufrió dos intentos de secuestros virtuales de sus hijos. Lo llamaron a su celular. Se dio cuenta rápido de que era un engaño. También hubo dos amenazas de bomba, sin consecuencias, en el edificio del ministerio que comparte Ritondo con el jefe de la fuerza, Pablo Bressi. No se desalojó el edificio, porque consideraron que no había elementos concretos que indicaran que había algún explosivo.

Tampoco fue fácil esta semana: se relevó al jefe y al subjefe de la Comisaría Primera de La Plata, Marcelo Cifuentes y Carlos Arias, quienes tenían en su radio de alcance la municipalidad local pero también la Gobernación. La decisión llegó tras el intimidatorio robo al intendente platense Julio Garro (por el cual detuvieron a un subteniente). Fuentes bonaerenses confiaron que hubo una merma de la custodia en los edificios gubernamentales durante varias horas a raíz de esto. No hubo riesgo para Vidal, quien tiene su propia custodia que la sigue a luz y sombra, pero varios funcionarios se preocuparon.

Los cambios en la Bonaerense tienen varios ejes, entre ellos el desmantelamiento de la mitad de las Departamentales, el pase a retiro de más de 25 comisarios y revisión de casos dudosos, entre otras cuestiones. “Removimos también el área departamental de Seguridad en la que se cubrían todas las cagadas, esto también generó ruido”, confía otra fuente. Desde esas oficinas partían los análisis sobre las actuaciones en episodios “confusos” antes que pasen a Asuntos Internos.

En este marco, en 30 días hábiles se presentarán las declaraciones juradas de comisarios. ¿Qué hará, entonces, Vidal, si es que se descubre que un alto porcentaje de comisarios y subcomisarios no pueden justificar su patrimonio? “Vamos a generar ascensos pero la gobernadora está muy dura con este tema”, confían las fuentes. Aún no tiene el dato de cuántos estarán en la mira. ¿Qué hacer con la mano de obra desocupada? “Es parte del quilombo, pero no hay otra solución”, agregan.

En el Ministerio de Seguridad ven la luz al final del camino: creen que el proceso se está dando de “abajo para arriba”, y aseguran que las estadísticas que comenzaron a llegar son optimistas. En especial al Operativo Sol, donde hubo once homicidios menos en Mar del Plata y 230 menos robos de automotores. Entre las zonas más calientes, en el mapa del delito que registra la Gobernación, se pueden identificar cuatro: el Sur (Lanús, Adrogué, Almirante Brown y Lomas de Zamora), La Matanza, San Martín y, en el interior, Mar del Plata. Justamente en San Martín se realizaron 64 allanamientos sobre desarmaderos que terminaron con 74 detenidos. La presunción, prácticamente una certeza: tenían cobertura policial.

Por lo pronto, en la cuadra donde aún vive la gobernadora (se mudaría a la base aérea recién a mitad de año) aún están dos autos de custodia. Ante la reforma de la Bonaerense, mejor no hacer reformas en la custodia.

Defensa de Roncaglia. La ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, consideró una “excelente elección” el nombramiento del comisario mayor Néstor Roncaglia como jefe de la Policía Federal, en medio de las críticas de algunos sectores por los presuntos vínculos del uniformado con el ex espía Antonio “Jaime” Stiuso. “Roncaglia es una persona absolutamente reconocida, ha tenido los procedimientos más importantes antidroga de la Argentina”, destacó Bullrich y aunque admitió que el nuevo jefe policial “tendrá algunas personas que no lo quieren”, enfatizó que el Gobierno recibió “felicitaciones” desde distintos ámbitos por esa designación. Román Di Santo dejó el cargo cuestionado por su intervención tras el hallazgo del cuerpo del fiscal Alberto Nisman en su departamento del barrio de Puerto Madero.



Ezequiel Spillman