POLITICA SE RECLUYO CON LOS MAS INTIMOS

Golpeado, Scioli ya arrancó la campaña por la segunda vuelta

A las seis de la tarde ya tuvo sondeos que auguraban el ballottage, pero no un resultado tan cerrado. Antes de que se difundieran cifras oficiales salió a hablar y apuntó contra Macri. Será el eje de la nueva campaña.

Foto:Pablo Cuarterolo
Esta vez, Daniel Scioli prefirió mayor intimidad. Aún no conocía los números, pero los presentía: eligió un camión naranja como camarín y sector VIP para evitar el desfile de distintas personalidades que hubo en las elecciones internas. Apostado sobre la calle Lavalle en las inmediaciones del Luna Park, el vehículo fue celosamente custodiado por “El manager”, el hombre del sciolismo que en La Ñata sabe a quién hacer entrar y a quién no.
Antes del discurso en el que ya inició la campaña para el ballottage y pidió el voto de quienes no lo apoyaron, apenas se rodeó de sus históricos hombres de confianza; su mujer, Karina Rabolini, su hija Lorena y sus hermanos, José y Nicolás; y su compañero de fórmula, Carlos “Chino” Zannini.
Al lado del camión se montó una carpa en la que aguardaban dirigentes mezclados de farándula. Allí estuvo desde Raúl Zaffaroni hasta la hermana de Cristina Kirchner, Giselle Fernández.
El candidato a presidente del Frente para la Victoria se subió al escenario cuando faltaban largos minutos para conocer los primeros resultados escrutados. Ya comenzó la nueva campaña. El eje será centrar el discurso en la elección del “pasado o del futuro”. “Con Macri no hubiéramos tenido la Asignación Universal por Hijo, Aerolíneas e YPF”, disparó el gobernador.
Minutos después volvió a refugiarse en el camión. Fue el momento en que ingresó junto a Zannini el secretario de la AFI (ex Side), Oscar Parrilli. La llegada de la candidata a intendenta de La Matanza, Verónica Magario, fue la que provocó los primeros y únicos aplausos por su victoria.
En el Luna Park, enseguida encontraron un culpable: Florencio Randazzo. Fue el bastión peronista el que ocasionó las malas noticias. Todos coincidían que si hubiese aceptado ser el candidato gobernador hubieran festejado un triunfo en primera vuelta.
Cuando quedaban pocos dirigentes, llegó el gobernador de Salta, Juan Manuel Urtubey. Ingresó al camión al igual que otro dirigente kirchnerista convertido al sciolismo, Diego Bossio. Aunque Scioli había prometido hablar una vez más, en el sector VIP explicaban que no lo haría, ya que no había nada que decir.
Scioli recibió bocas de urna toda la tarde. Pero ninguna le anticipó el escenario final: Con números que auguraban ballottage, a las seis se subió a la cinta de correr, hizo una hora de ejercicio y salió para el Luna Park.

Rosario Ayerdi