POLITICA MAS DE 150 MIL PERSONAS CONTRA EL AJUSTE


Gremios y oposición confluyeron en la marcha federal e impulsan un paro

Las dos CTA, que avanzan hacia la unidad, fueron las organizadoras. Marcharon sindicatos de la CGT y hubo presencia de kirchneristas. Duras críticas al Gobierno.

Multitudinaria. Hubo dos grandes columnas, una que llegó del sur del país y otra, del norte, movilizadas a Plaza de Mayo. Para el Gobierno, fue un acto “político”.
Multitudinaria. Hubo dos grandes columnas, una que llegó del sur del país y otra, del norte, movilizadas a Plaza de Mayo. Para el Gobierno, fue un acto “político”.
Foto:Pablo Cuarterolo
Más de 150 mil personas se concentraron ayer en Plaza de Mayo contra la política económica del Gobierno, en la primera marcha que aglutina a diversos sectores antimacristas, como la izquierda, los sindicatos, el Movimiento Evita y algunos kirchneristas.

Para la Casa Rosada, la movilización tuvo “tintes políticos”. Reconocieron algunos reclamos, pero criticaron otros, como el tarifazo. “La mayoría de los que marcharon son usuarios residenciales, que no pagaron ningún aumento todavía”, explicó un funcionario nacional en diálogo con PERFIL.

Para los dos gremios que convocaron, la marcha federal fue el paso previo a la unificación de las CTA. Una es la de Hugo Yasky y la otra la de Pablo Micheli. Anticiparon, además, que buscarán consensuar con la CGT un paro general. No es un dato menor que en la Plaza estuvieron varios de los sindicatos que conforman la flamante central obrera unificada.

En el palco estuvieron Pablo y Facundo Moyano –movilizaron Camioneros y los trabajadores del Peaje–, también estuvieron las Abuelas de Plaza de Mayo, con Estela de Carlotto, ex funcionarios kirchneristas, pero la sorpresa la dio el ex vicepresidente Amado Boudou, que se mostró sonriente junto a la militancia.

Las tres consignas que enarboló la marcha federal fueron contra el ajuste, el tarifazo y los despidos. Las críticas de los oradores fueron muy duras contra la administración de Mauricio Macri. Con un diagnóstico lapidario sobre los primeros nueve meses de gestión, pidieron la reapertura de las paritarias y advirtieron que los trabajadores no aceptarán ajuste “ni violento ni gradual”.

Más allá de que el Gobierno intentó minimizar el reclamo, la unidad de varios de los gremios que no suelen confluir en las protestas es una señal de alarma para la Casa Rosada, sobre todo a pocos meses de iniciada la gestión.


“Es política”

El ministro de Trabajo, Jorge Triaca, que ayer mismo recibió a la CGT unificada, cuestionó la marcha federal al calificarla de política. “Creemos que es un momento de dificultad, pero estamos yendo de una transición a un escenario mejor. En la Argentina se permite el disenso”, dijo Triaca. Y agregó que la protesta tuvo “tintes políticos e ideológicos”. El Gobierno intentó así minimizar la movilización, que fue una señal fuerte de alarma para la Casa Rosada, sobre todo porque se juntaron sectores que pueden forzar un paro general. Y porque la gestión de Mauricio Macri, si bien van nueve meses, lleva poco tiempo al frente de la administración. Triaca fue, sin embargo, el único funcionario que habló públicamente de la movilización.