POLITICA SERA EN INTELIGENCIA CRIMINAL

Habrá aún más control civil sobre la Policía Bonaerense

Tras la salida de Bressi y la asunción de Perroni, Vidal y Ritondo pondrán un área policial clave bajo un funcionario de Seguridad.

El adios. Ayer se despidió el comisario Bressi de la jefatura policial con un acto en la Vucetich.
El adios. Ayer se despidió el comisario Bressi de la jefatura policial con un acto en la Vucetich. Foto:Gza. gobernacion
Más control civil. La salida de Pablo Bressi como jefe de la Bonaerense (ver recuadro) no será la única novedad en la fuerza. En los próximos días el Ministerio de Seguridad de la Provincia pasará el área de Inteligencia Criminal a manos de un civil. Hasta hoy estaba a cargo de la propia policía.

El cambio tiene que ver con una decisión política pero también estructural: todas las áreas de inteligencia policial, coordinadas a nivel nacional por la Agencia Federal de Inteligencia (AFI), son comandadas por civiles. “Las inteligencias policiales se reúnen en una mesa donde se comparte información y allí se sientan civiles. Para acceder a esas mesas, desde el punto de vista político-estratégico, tenemos que tener un civil”, cuentan en La Plata. “La policía comparte información operativo-táctica”, explican en Seguridad.

La Superintendencia de Inteligencia Criminal está a cargo del comisario general Héctor Valentín Puente, quien llegó con la primera camada de hombres que asumió junto con Bressi. Por ahora no está previsto reemplazarlo. En este marco, la diferencia será que ahora dependerá directamente del subsecretario de Planificación, Gestión y Evaluación, Vicente “Tito” Ventura Barreiro, un funcionario de máxima confianza del ministro Cristian Ritondo.

El área de Inteligencia Criminal de la Bonaerense estaba desmantelada cuando llegó María Eugenia Vidal a la Gobernación. En ese marco, con la reforma de la fuerza de seguridad se reestructuró la Superintendencia bajo el ala de Bressi a comienzos de 2016. Ahora, en una segunda etapa, quedará en la órbita de un civil.

A esta decisión le habían antecedido otras similares. En particular, el control por parte de un civil, Ignacio Greco, de las compras y contrataciones de la fuerza, una millonaria caja. También fueron intervenidas tanto las plantas de verificación vehicular como el control de las horas Polad (adicionales), donde se detectaron diversas irregularidades. De hecho, tal como adelantó PERFIL en 2016, el comisario a cargo, Néstor Omar Martín, era el más rico de la fuerza: siete propiedades en la ciudad de La Plata, cerca de dos millones de pesos ahorrados y hasta un helicóptero experimental.