POLITICA SE ACELERAN LAS CAUSAS


Eskarmiento judicial

Tras la declaración de Fariña, el fiscal Marijuan involucró a la expresidenta y a catorce exfuncionarios, empresarios y financistas. Hubo allanamientos.

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Foto:Pablo Cuarterolo

La ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner, el ex ministro y diputado nacional Julio De Vido y el financista Ernesto Clarens quedaron imputados por presunto lavado de dinero en la causa contra el empresario kirchnerista Lázaro Báez. La medida fue tomada por el fiscal federal Guillermo Marijuan, luego de la declaración de Leonardo Fariña. El escrito del fiscal, que trascendió ayer en partes, conecta a estos funcionarios con el lavado de activos provenientes de la corrupción en la obra pública. Son los hombres y mujeres que mencionó Fariña durante su indagatoria.

Para el juez federal Sebastián Casanello son vitales los detalles que Fariña reveló sobre cómo realizaron las operaciones para fugar dinero negro hacia sociedades offshore en paraísos fiscales sin dejar rastros de los verdaderos dueños del dinero. Todo en financieras que operaban a la vista de las autoridades en la City porteña o en el lujoso barrio de Puerto Madero.

El viernes por la noche, el imputado fue trasladado al penal de Ezeiza, en estricto resguardo de su integridad física. Declaró acogiéndose al programa de protección de testigos e imputados. Eso le permitirá reducir su pena, si sus dichos son corroborados. El magistrado ordenó el viernes por la madrugada allanamientos en Río Gallegos y Chaco, y durante todo el sábado se continuó trabajando para corroborar los dichos del valijero arrepentido.

PERFIL pudo saber detalles de las escenas que Fariña dijo haber presenciado junto a Báez; de las maniobras para fugar millones de dólares al exterior; de las discusiones de Cristina Kirchner y Lázaro Báez tras la muerte del ex presidente, y hasta de una intervención de la Embajada de los Estados Unidos. Pero además, fuentes de la causa, que se mantiene en secreto, confirmaron a este medio que Fariña aportó los nombres de tres personas clave en la ingeniería financiera de lavado y fuga de dinero de Báez. Dos de ellos serían el financista Ernesto Clarens –vinculado a Néstor Kirchner– y Leandro Albornoz, el escribano de Báez y de Kirchner. Es uno de los que figuran en la sociedad que administraba los hoteles de los Kirchner en Santa Cruz.

El fiscal Marijuan entendió que el relato de Fariña comprometió a la ex presidenta. Si bien el imputado no dijo haber presenciado cómo Néstor Kirchner repartía a dedo la obra pública para beneficiar a empresarios que pagaban sobornos a través de sobreprecios en las licitaciones, hizo un relato muy similar al de Elisa Carrió sobre la dinámica de ese sistema. Por eso, Julio De Vido, el encargado de distribuir la obra pública durante la era K, fue uno de los mencionados, al igual que su esposa, Alexandra Minnicelli –encargada de controlar al Estado a través de la Sigen–, y la mano derecha del ex ministro, Roberto Baratta.

Fariña habría mencionado también al ex secretario de Obra Pública José López, al ex presidente del Banco Nación y del Banco Central Juan Carlos Fábrega y al empresario Carlos Wagner, ex presidente de la cámara empresaria de la construcción.



Emilia Delfino