POLITICA

Intendentes eternos: pases y negociaciones para conservar el poder

El salto de Othacehé al Frente Renovador refleja la necesidad de arreglar a la hora de mantenerse al frente de los distritos. Cómo lo hacen. Video.

Foto:Cedoc

Que un intendente como Raúl Othacehé, al frente del partido de Merlo desde 1991, pase de un sector político a otro no debería sorprender a la opinión pública, ya que es algo habitual en la política argentina. Sin embargo, siembra las dudas sobre el Frente Renovador (curiosa la última palabra) de Sergio Massa, que recibió con los brazos abiertos al eterno jefe comunal, hasta hace 24 horas kirchnerista.

Massa se había pronunciado contra la reelección de Cristina Fernández de Kirchner y advirtió, en 2013 y en plena campaña electoral, que presentaría un proyecto en la Legislatura bonaerense para limitar la reelección indefinida de los intendentes. Habrá que ver que piensa ahora que ya obtuvo el triunfo en octubre.

Existen otros casos de intendentes eternos, como Julio Pereyra, que gobierna Florencio Varela desde 1992; Jesús Cataldo Cariglino, al frente de Malvinas Argentinas desde 1995 o la familia Mussi en Berazategui. Aquí se da un caso inédito, ya que Juan José asumió en 1987 hasta 1994. Luego volvió en 2003 hasta 2011 cuando lo sucedió su hijo, Juan Patricio, de solo 35 años.

Alianzas. Con más de 7 millones de electores, los intendentes del conurbano saben que tienen una herramienta fundamental a la hora de negociar obras con el poder central: los votos. Como contrapartida, necesitan con urgencia y de forma diaria las obras que bajan desde el Estado nacional y provincial, lo que los condiciona a la hora de elegir aliados.

(*) De la redacción de Perfil.com.



Ramón Indart (*)