POLITICA INTERNAS

Intervinieron el PJ en Jujuy porque el presidente es massista y vice de Morales

Desplazaron a Carlos Haquim y ubicaron como interventor al mendocino Celso Jaque. Internas al rojo vivo.

Carlos Haquim y Gerardo Morales
Carlos Haquim y Gerardo Morales Foto:Trentina.com.ar
El PJ nacional intervino el partido en Jujuy. La decisión se tomó ayer y con la medida se desplazó del cargo a Carlos Haquim y se ubicó como interventor al mendocino Celso Jaque. El argumento oficial es que hubo irregularidades en la elección. Pero lo que todos reconocen en off the record es que se trató de una cuestión netamente política. ¿La razón? Haquim pertenece al massismo, hoy afuera del partido como señala el propio Sergio Massa cada vez que habla frente a un micrófono. Y además este dirigente es vicegobernador de Gerardo Morales, de la UCR.

"No te podés sentar en las tres mesas. Haquim está con Morales, también con Massa y quiere liderar al PJ, que busca ubicarse como oposición en todo el país. Es imposible ser opositor integrando la mesa de gobierno". Así resumió la cuestión, en pocas palabras, un dirigente peronista que estuvo al tanto de todo. 

Ayer en MDZ Radio, Haquim dijo que Jaque "fue uno de los que propició este tipo de organizaciones pseudomafiosas" en referencia a la agrupación de Milagro Sala, la Tupac Amaru. Sin embargo, el factor Sala está ajeno a esta disputa, ya que el PJ parece haber dejado de lado a la dirigente social. Inclusive el espacio de la jujeña tiene pésima relación con los Fellner, caudillos históricos de la provincia. Haquim también dejó en claro que el asumió la presidencia del partido en la provincia "con elecciones internas convocadas por (Eduardo) Fellner".

Esta es la primera intervención bajo la administración de José Luis Gioja. ¿Por qué no eligieron a un político jujeño en la intervención? Un dirigente lo explicó así: "Cuando hay un partido de Copa Libertadores y juegan dos argentinos, el referí no puede ser argentino, tiene que ser alguien de afuera". Además de Gioja, estuvieron ayer en la sede nacional del partido los vicepresidentes Daniel Scioli y Leonardo Nardini, y los consejeros Miguel Picheto, Omar Perotti, Fernando Espinoza, Gildo Insfrán, Juan Manuel Abal Medina y Verónica Magario.

Interventor. Ahora Jaque deberá armar las valijas y desembarcar en una provincia que vive una realidad política tensa con Milagro Sala presa por haber protestado en la vía pública y una presión internacional cada vez más fuerte para que espere en libertad el proceso judicial en su contra.

Jaque tendrá una tarea engorrosa y burocrática. En 360 días deberá "depurar el padrón electoral", agrupar al peronismo y llamar a nuevas elecciones internas para regularizar el partido. Parece fácil, pero todos saben que será una tarea cargada de discusiones.