POLITICA APARTAN A GENDARMERIA DEL CASO

Investigan la red de protección de Pérez Corradi en Paraguay

Para las autoridades argentinas, el prófugo del triple crimen de General Rodríguez tiene cobertura de un sector del poder de ese país.

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Foto:AFP

La búsqueda del prófugo Ibar Esteban Pérez Corradi agudiza cada vez más la tensión entre la Justicia Federal, el Gobierno, las fuerzas de seguridad y la Agencia Federal de Inteligencia (AFI) con un resultado recurrente: el supuesto autor intelectual del triple crimen de General Rodríguez que conecta la política y el narcotráfico sigue sin ser capturado. Ahora, las autoridades argentinas están convencidas de que el supuesto narco que habría ordenado ejecutar a Sebastián Forza, Leopoldo Bina y Damián Ferrón en 2008 tiene cobertura y protección de autoridades del Paraguay en Ciudad del Este, en la triple frontera. Así lo confirmaron fuentes judiciales y gubernamentales a PERFIL. Hablan con conocimiento de pruebas pero aún no detallan cómo están convencidos de que Pérez Corradi es protegido por el poder en Paraguay.

Los investigadores están convencidos de que Pérez Corradi sólo caerá si existe voluntad política del Paraguay. Por eso, atentos a desligarse de responsabilidad o en reclamo de apoyos concretos, sostienen que la operación sólo tendrá éxito si hay un acuerdo político entre el gobierno de Mauricio Macri y el del presidente Horacio Cartes.

La jueza federal María Servini de Cubría decidió apartar a la Gendarmería Nacional de la búsqueda, confirmaron fuentes de la causa a PERFIL esta semana. La decisión carga la responsabilidad de la captura de Pérez Corradi en las únicas dos fuerzas operativas que quedan en el caso: la Policía Federal e Interpol, y la Agencia Federal de Investigaciones (AFI), ex SIDE, ambas atravesadas por el caso del triple crimen por intermedio de miembros de sus filas que quedaron involucrados o salpicados.

La decisión de Servini fue luego de que Gendarmería fracasara en un operativo para capturar a Pérez Corradi en las afueras de Ciudad del Este hace dos semanas y provocara un papelón internacional y un resultado sospechoso. Como adelantó este medio, la fuerza había informado que tenía visualizado al prófugo pero horas después cortó comunicación con el Ejecutivo y la Justicia y quedó envuelta en un circo mediático en torno a la supuesta detención de Pérez Corradi en Ciudad del Este.
La Justicia sabe que no puede confiar en Interpol de Paraguay. Esa fuerza es controlada por la Policía Nacional en el país, sospechada de nexos con el narcotráfico en la triple frontera, según informaron fuentes del caso. Por ese motivo, la Policía Federal trabaja sólo con el Senad, el organismo antidrogas paraguayo, que, no exento de sospechas, tiene una mejor reputación a nivel internacional.

El caso del triple crimen sigue exponiendo el problema de fondo: detrás de las ejecuciones por el negocio de la efedrina hay vínculos de miembros de la política, la ex SIDE, la DEA, la Bonaerense y las fuerzas de seguridad federales con el narcotráfico.
Desandar esa trama significaría exponer a sus cómplices en el poder. Capturar a Pérez Corradi, también.



Emilia Delfino