POLITICA MINISTRO PODEROSO

Kicillof mete mano en Cancillería y busca reemplazar a Timerman

Los candidatos del ministro serían Carlos Bianco, secretario de Relaciones Económicas, y la embajadora en EE.UU., Cecilia Nahón.

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Foto:Télam

El ministro de Economía, Axel Kicillof, se prepara para “ir por todo” en la Cancillería. Desde 2011, la Secretaría de Relaciones Económicas Internacionales es su ancla en el ministerio. Con personas de su estrecha confianza, el ministro ganó una fuerte influencia sobre la política exterior argentina en detrimento del canciller, Héctor Timerman, y ya hay fuertes rumores de que el próximo (o la próxima) canciller será alguien de su plena confianza.

Los nombres en danza son el actual secretario Carlos Bianco y la embajadora Cecilia Nahón, quien, indicaron fuentes de la cartera, realiza fuertes gestiones para dejar la representación ante los Estados Unidos y asumir la máxima responsabilidad de la diplomacia argentina. El conflicto con los buitres, afirman fuentes diplomáticas, no hizo más que acentuar su influencia y la pérdida de importancia de Timerman.

Por esta secretaría ya pasó, además de la propia Nahón, el actual secretario de Comercio, Augusto Costa. Los dos economistas conocen a Kicillof desde su militancia universitaria en la agrupación TNT.

Bianco, designado como reemplazante de Costa en noviembre de 2013, tiene una trayectoria diferente y supo ganarse la confianza del ministro más influyente desde la función pública. Se formó en la Universidad Nacional de Quilmes y desde su llegada al ministerio se mostró como alguien distinto a los integrantes del grupo Kicillof. Compartía partidos de fútbol y asados con los integrantes de la cartera. Muchos lo describen como una persona simpática que cambió su carácter a medida que fue ganando poder. A comienzos de año, el despido de un grupo de empleados a su cargo motivó fuertes protestas de ATE y UPCN, el sindicato afiliado en la CGT de Antonio Caló.

El secretario se alineó desde un primer momento con el pensamiento “kicillofista” y era un habitué de las charlas que organizaba el entonces viceministro de Hacienda. También comulgó con el entramado de militantes camporistas que se sumaron a esa cartera, y fue un paladín en la cruzada contra diplomáticos de carrera.

 “La globalización es un tren que va pasando, hay que esperar sentado en el banquito para elegir el vagón al que nos conviene subir”, solía decir Bianco ante sorprendidos colegas que vieron pasar oportunidades de negocio perdidas para el país. También despertó sorpresa su desconocimiento de los principios básicos que rigen las relaciones económicas internacionales y el sistema de la Organización Mundial del Comercio. Uno de sus pocos laderos con formación diplomática, Mariano Aranguren, expuso la visión de este grupo al asumir la dirección de las negociaciones con el bloque europeo. “Argentina está en guerra con la Unión Europea”, declaró en la primera reunión.

Aunque “van por todo”, los hombres de Kicillof en la Cancillería saben que no son “eternos”. Ya se escuchó al subsecretario de Promoción Comercial, Agustín Wydler, pedir trabajo para el año que viene durante sus reuniones con distintas cámaras de comercio.



Aurelio Tomas