POLITICA

La alianza Massa - Morales inaugura los "Radicales+" y divide UNEN

La foto entre el tigrense y el jujeño sacudió el tablero del Frente Amplio. Cuáles son las tres fracturas del radicalismo.

Foto:Cedoc

Cuando el Frente Amplio UNEN se lanzó en abril de este año sus dirigentes sabían que tenían que "cruzar el Atlántico en bote" si querían que uno de sus candidatos sea el sucesor de Cristina Fernández de Kirchner. Lo que nunca imaginaron, en cambio, es que seis meses después estarían tambaleando y con la bandera a media asta tras perder a muchos de sus tripulantes: una marea tigrense y otra embarcación amarilla hacen intentos, una y otra vez, por seducir a sus principales remadores.

Con el horizonte cada vez más cerca, la oleada del Frente Renovador sacudió el tablero político al conquistar las altas tierras de San Salvador de Jujuy. Allí, Sergio Massa le dio la mano de la conversión al radical Gerardo Morales que, agotado su tiempo de negociación con el PRO, dejó atrás las aspiraciones de UNEN y selló su lugar de privilegiado en el nuevo equipo que saldrá a la cancha: el de los "Radicales+" o "Radicales M".

La excusa fue la firma de un convenio de seguridad entre el municipio de Tigre y el centro cultural Tizón. Sin embargo tanto Massa, como Morales, y el resto de los presentes (el diputado Adrián Pérez, los intendentes Mario Meoni de Junín y José Eseverri de Olavarría) sabían que el encuentro se trataba de mucho más que eso.

"La gente nos pedía que nos juntemos. Abrimos la puerta para acordar políticas de Estado. Coincidimos en que se viene un fin del ciclo, esa situación perjudica a la gente y tenemos que estar juntos", explicó Morales. "Venimos a dejar puertas abiertas. Las encuestas indican que Massa seria Presidente y yo gobernador. Coincidimos en la independencia de los poderes y en muchos temas. Y abrimos el diálogo politico", continuó el jefe de bloque de la UCR.

Nadie le preguntó a los dirigentes si se trataba de una alianza electoral, pero en la puna de las montañas jujeñas, no hacía falta sugerirlo. Sergio Massa lo explicó así: "Se acabó el tiempo de la Argentina dividida entre peronistas y radicales. El mejor mensaje fue de Perón: para un argentino no hay nada mejor que otro argentino. A partir de su abrazo con (Ricardo) Balbín algunos no entendieron que comenzaba una nueva etapa en nuestro país. Nosotros sí queremos que sea así".

Los 1500 kilómetros que dividen San Salvador con la Ciudad de Buenos Aires nunca estuvieron tan comunicados como hoy. Por eso, referentes de UNEN y del PRO salieron rápidamente a expedirse sobre el hecho mientras el tigrense y el radical se daban la mano ante las cámaras.

A qué juega cada uno. Sergio Massa difundirá la foto como muestra de una alianza nacional. A la UCR, en cambio, le conviene mostrar la imagen de en un acuerdo local, una ficha más en su estrategia de llegar a las gobernaciones más fuertes y resignar el sillón de Rivadavia. Morales, que ya había anticipado su precandidatura como gobernador, podría ir en las PASO con dos boletas distintas: una con el tigrense y otra con cada candidato del frente. Lo mismo podría pasar con el tucumano José Cano (UCR), de avanzado diálogo con Massa. Sólo el tiempo responderá estos interrogantes.

Morales puede no encontrarse con buenas caras en su misma banca cuando regrese al Congreso. "Esto no es una piedra en el zapato, es un chicle pegado en la suela: no está adentro, está afuera", se despacharon desde el entorno del presidente del radicalismo, Ernesto Sanz. El mendocino, que lanzó su candidatura el viernes, está cada vez más cerca del PRO de Mauricio Macri, con quien teje acuerdos provinciales. La foto entre ambos podría darse en Córdoba, donde se estaría por consolidar una alianza con el radical Oscar Aguad, de fina sintonía con Sanz.

Una "tercera posición" se vislumbra en el radicalismo: mientras Morales se saca fotos con Massa y Sanz coquetea con Macri, Julio Cobos trata de mantenerse fiel al eslogan del partido: que se rompa, pero que no se doble. El exvicepresidente eligió la sinceridad absoluta: "Este acuerdo aumenta las chances de la candidatura a gobernador (de Morales) y fortalece la candidatura de Massa". Sobre el frente, el mendocino tuvo peores pálpitos. Dijo que la alianza "debilita al eventual ganador de la primaria de UNEN y por lo tanto la posición de la UCR como alternativa nacional".

En la misma línea se manifestó el socialista Hermes Binner al rechazar la posibilidad de que Morales pueda figurar en las dos boletas. "Nosotros no queremos ir a las elecciones con quien no coincidimos ideológicamente, queremos ir con quienes nos permitan gobernar la República Argentina", lanzó.

Desde el PRO tampoco se quedaron callados. Luego de que se cayeran distintas negociaciones con dirigentes provinciales de otras fuerzas, el espacio cuyo epicentro está en la Ciudad de Buenos Aires está decidido a impulsar candidaturas propias en todas las provincias. La sentencia fue del presidente del PRO, Humberto Schiavoni: "Nuestro limite es el kirchnerismo y el kirchnerismo disidente. Y Massa no deja de ser un kirchnerista disidente", remató.


Redacción de Perfil.com