POLITICA DETRAS DE LOS CULPABLES DEL TRIPLE CRIMEN

La búsqueda de los prófugos enfrenta pistas falsas y sospechas de cómplices

La policía allanó la casa de la suegra y de la ex mujer de Cristian Lanatta, uno de los prófugos del triple crimen. Desconfianza frente a los movimientos de la Bonaerense.

Foto:Cedoc

Este viernes por la noche, efectivos de la policía llegaron a la casa de Elvira Susana, la ex suegra de Cristian Lanatta, de uno de los tres prófugos más buscados del país, con una orden de registro para ese domicilio, ubicado en Berazategui, y el de su hija, Ana Laura Mollier, en Quilmes.

Los policías se llevaron celulares, computadoras y cámaras de seguridad, luego de que la abogada de Mollier, Nemesis Da Silva, denunciara por televisión que Cristian Lanatta se había presentado el domingo pasado en la casa de Elvira para pedirle dinero y, el jueves, para robarle una camioneta utilitaria. Ayer, el fiscal de Azul, Cristian Citterio ordenó el secreto de sumario en la causa.

“Siempre estuvieron a disposición de la Justicia, desde el momento en que hicieron la denuncia en la DDI de Quilmes. No están amenazadas, pero tienen mucho miedo”, explicó Da Silva a PERFIL.Pese a que la abogada negó vínculos de sus clientes con Lanatta, los investigadores sospechan cada vez más sobre el rol de las familias de los prófugos.

La desconfianza se extendió sobre las autoridades a cargo de la búsqueda. No sólo por los movimientos de la familia. También frente a la información de inteligencia que le acercan. Y sobre todo ante la Policía bonaerense que, como reveló ayer PERFIL, tiene intensos vasos comunicantes con los prófugos.

El temor mayor es avanzar con un operativo que termine con un desenlace dramático. Creen, además, que la mediación en la que participó el abogado de Daniel Schillaci, Hugo Icazati, habría sido parte de una estrategia para poder escabullirse de la policía en Ranchos, donde las autoridades creían tenerlos cercados. Icazati negó esta posibilidad a PERFIL.

Si bien Cristian Ritondo negó que negociaría con los prófugos, este diario pudo saber que habían entablado una conversación a través Icazati que se cortó de forma abrupta cuando el abogado alegó que se había interrumpido el contacto con los familiares. El abogado, que desmiente esa posibilidad, mediaba entre las autoridades del ministerio y uno de los familiares de Schillaci, que tenía comunicación directa con el prófugo, indicaron las fuentes.

Al igual que la suegra y la ex mujer de Cristian Lanatta, los familiares de Schilacci también aseguran que “tienen miedo” y que fueron “amenazados por anónimos”. Su hermano, Daniel, fue el primero en hablar de una hipótesis de secuestro. Personas cercanas al cómplice de los hermanos Lanatta sostienen que “los dejaron salir para matarlos” y apuntan a la segunda línea de la policía bonaerense. Los investigadores creen que son maniobras para confundir.

Refuerzos. El operativo de búsqueda en la zona sur del Conurbano bonaerense continuó con la colaboración de las cuatro fuerzas federales bajo las órdenes de Ritondo. A la Bonaerense se sumaron unos 400 efectivos por turno en el lugar -un tercio son de la Policía Federal-; unos 75 móviles y tres helicópteros.

Román Di Santo, el jefe de la Federal que fue confirmado por la ministra Patricia Bullrich el 30 de diciembre pasado, puso a disposición a todas las Delegaciones, Brigadas de Investigaciones Federales y la División de Búsqueda de Fugitivos. En total, hay unos 1000 agentes de seguridad operando en la zona, que desborda de tensión por el desenlace de la fuga. Según revelaron allegados a Seguridad, la orden es que sean atrapados antes que termine el fin de semana.

Ayer, las máximas autoridades de Seguridad y la gobernadora María Eugenia Vidal mostraron unidad en una reunión que se realizó en el Centro de Coordinación Estratégica de la Policía de la Provincia, ubicado en Puente 12. Allí estuvieron Ritondo, Bullrich; el Secretario de Seguridad de la Nación, Eugenio Burzaco; el Ministro de Gobierno de la provincia de Buenos Aires, Federico Salvai; Di Santo y el Jefe de la Policía de la Provincia de Buenos Aires, Pablo Bressi. También los jefes de Gendarmería Nacional, Prefectura Naval Argentina y Policía de Seguridad Aeroportuaria.

 

El abogado pide que se entreguen con vida

Una de los principales preocupaciones en Seguridad es capturar con vida a los prófugos. En esa línea, Darío Mazzocchini, actual defensor de Cristian y Martín Lanatta afirmó que ambos “tienen que entregarse y preservar su vida”. En diálogo con Télam, el letrado consideró que los hermanos y Víctor Schillaci, “no tienen logística” para mantenerse en la clandestinidad. “La tuvieron en su momento, pero ahora no. Tienen que entregarse y preservar sus vidas porque están jugados al límite”, sostuvo el abogado, a quien aparentemente los Lanatta intentaron contactar hace algunos días con el fin de que actuara como una suerte de “mediador” con las autoridades.
El defensor expresó sus dudas acerca de cómo fue la fuga y remarcó que “lo que pasó tiene relación con las fallas del actual sistema judicial”.

Mazzocchini explicó a Télam que los Lanatta lo contrataron luego de la condena a prisión perpetua que en 2012 les impuso el Tribunal Oral en lo Criminal 2 de Mercedes y mantuvo con ellos una reunión en el penal de General Alvear, de donde se escaparon el domingo.



Cecilia Di Lodovico