POLITICA

La cocinera judía de Francisco en Brasil quiere regalarle una kipá

Monique Benoliel es la inesperada dueña de la cocina del Papa en copacabana.

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Foto:Cedoc - Diario PERFIL

Chef de grandes eventos, como Rock in Rio o el Carnaval, Monique Benoliel preparó el catering que el Papa tendrá este fin de semana en Copacabana. Judía, se siente "bendecida" al haber sido
elegida para este trabajo.

—¿Hubo algún pedido especial del Papa?

—No. Preparé un menú brasileño para que pueda conocer nuestra cocina, que es muy sabrosa. Tenemos queso coalho (coagulado) con miel de cupuaçu (fruto amazónico) y ralladura de limón, torta de pamonha (maíz verde), pan de queso y brigadeiros (dulce de leche condensado y chocolate en polvo). También hay tortas de banana, coco, chocolate y frutadas. 

—¿Es su evento más grande?

—En tamaño, creo que no. Es mucho más difícil trabajar en el Carnaval. Ahora, en términos de emoción, es el evento más importante que haya habido en Brasil.

—¿Se siente bendecida?

—Me siento bendecida de varias maneras. Primero, por ser judía y haber sido elegida para este evento, ya que vivo en un país católico donde muchas personas se dedican al catering. Eso muestra que este papa está a favor de la paz, de la integración de los pueblos, del bien, y yo también lo estoy. Estoy honrada de poder atender a un papa, porque él es la principal entidad del mundo, más que un presidente de cualquier país. Y más a Francisco, que es especial.

—¿Cómo es ser de otra religión y atender a un papa?

—Es un privilegio. El ha dicho que no interesa si uno es judío, católico, espiritista o protestante. Lo que interesa es tener amor, ser una buena persona. No sirve de nada creer sólo en una religión, porque al final todos venimos del mismo lugar y vamos para el mismo lugar. Y llegó en un momento en que Brasil despierta, cuando veo a mis hijos ser parte de una generación que se está movilizando por un país mejor, algo que yo nunca viví. Hoy escuché algo muy serio: ‘Mientras haya miseria, mientras haya diferencia social, la violencia no se acaba’. Entonces, los jóvenes salen a las calles. ¿Cómo puede alguien hacer entonces alguna diferencia de religión?, ¿cómo alguien puede decir ‘ah, ella es judía, aquél es católico’?, ¿cuál es la importancia de eso cuando el hombre más importante del mundo apoya a los jóvenes para que salgan a las calles y luchen contra toda la corrupción que existe? Este hombre es brillante. 

—Mucha gente le está dando regalos al Papa. ¿Usted le hará algún presente?

—Me gustaría mucho que bendijera una foto de mis cuatro hijos, y quiero regalarle una kipá que era de mi padre.

(*) Periodista de Caras de Brasil.



Carlos Lima Costa (*)