POLITICA REFORMA DEL CODIGO PROCESAL

La creación de más cargos no se negocia

A pesar de que el oficialismo decidió realizar más de cuarenta modificaciones al texto que envió el Poder Ejecutivo para reformar el Código Procesal Penal, hay un punto central que no aceptó tocar: la creación de 1.750 nuevos cargos bajó la órbita de la procuradora general, Alejandra Gils Carbó, entre ellos 17 nuevos fiscales generales. Sectores de la Justicia y de la oposición insisten en que ése es el aspecto central que esconde la estrategia del Gobierno, con la supuesta intención de sumar adeptos dentro del Poder Judicial.
La creación de nuevos cargos fue una de las principales críticas de la oposición, que sostiene que esas definiciones deben quedar para cuando se sancionen las leyes de implementación, fundamentales para avanzar en el cambio de sistema. De esta manera, se podrían crear nuevas fiscalías sin que esté puesto en marcha el nuevo Código.

Sin embargo, sí fue bien recibido por los opositores el cambio al artículo que le daba a Gils Carbó la potestad de designar según su criterio las causas nuevas y reasignar las existentes. Ahora se incorporó que debe ser por sorteo y para compensar el trabajo de las fiscalías actuales con las nuevas. El interrogante que quedó abierto, sin embargo, es cómo se decidirá cuáles son las causas que se reasignarán. Si serán los fiscales los que decidan con cuáles quedarse o la procuradora.
Las modificaciones que aceptó incorporar el oficialismo en el Senado –con la venia del Ministerio de Justicia– estaban sustentadas sobre todo en el rechazo que se había generado en las propias filas del Frente para la Victoria. El concepto de “conmoción social” como justificación para dictar una prisión preventiva o la reglamentación sobre la expulsión de extranjeros que cometieran delitos fueron resistidos por legisladores kirchneristas, y  fueron corregidos.

Esta semana, el bloque oficialista firmó el dictamen con las modificaciones, que será llevado al recinto el próximo miércoles, cuando con el acompañamiento de los habituales aliados se espera que consiga media sanción y sea girado a Diputados. Algunos opositores, incluso, no descartaron acompañar en la votación en general y plantear sus diferencias en particular.



Gabriel Ziblat