POLITICA OPINIÓN


La crisis migratoria en Europa: un valle de huesos secos

Análisis tras la presentación de la propuesta 'Migration Compact' realizada por el primer ministro italiano Matteo Renzi.

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Foto:AFP

Estar frente a un valle de huesos secos y tener el desafío de creer que es posible verlos caminar, literalmente es una locura. A ese punto llegó el profeta Ezequiel cuando Dios lo llevó en medio de un sitio donde la muerte era el común denominador. No se trataba de muertos en campo de batalla apenas fallecidos sino de un ejército de huesos ya descompuestos en todos y cada uno de sus tejidos.

En ocasiones nuestros ojos ya no ven ni siquiera la más mínima esperanza. Todo en derredor es destrucción y desilusión. Frente a esa imposibilidad, Dios le exhorta a Ezequiel a profetizar, a declarar palabra de vida y esa misma palabra que emanaba de sus labios con autoridad y fe desató un milagro primeramente en su corazón y luego en el campo de lo natural.

¿Cómo se transmite esperanza a cientos de miles de refugiados que aún no encuentran su lugar en una Europa que se dirime minuto a minuto sin encontrar respuestas? Día a día las fronteras europeas y el Mediterráneo se manchan de sangre inocente. No se trata de objetos de conflictos. Hablamos de sujetos de derechos.

En lo que va de este año hasta el 13 de abril de 2016, la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) informa que han ingresado unos 177.207 migrantes y refugiados a Europa por mar desembarcando en Italia, Grecia, Chipre y España. Miles viajan huyendo de guerras y pobreza en búsqueda de un futuro mejor en territorio de la Unión Europea (UE).

Lo cierto es que la UE aún adolece de una política de inmigración comunitaria verdaderamente independiente de los diferentes intereses de cada Estado miembro en esta materia, lo que imposibilita encontrar una solución contundente. La reubicación de los migrantes continúa siendo una problemática severa que está dejando en vilo a toda la UE.

El Paso Brenner

En italiano, Passo del Brennero; en alemán, Brennerpass; es un paso de montaña que corre entre las fronteras de Austria e Italia a través de los Alpes. Se trata del paso alpino más bajo y uno de los pocos pasos de la zona fácil de atravesar por sus 1370 metros de altitud.

Austria anunció a través del Ministro de Defensa, Hans Peter Doskozil la introducción de controles fronterizos más estrictos en el paso de Brenner con Italia a partir del próximo 1 de junio a raíz de la acuciante crisis migratoria. Teniendo en cuenta las restricciones fronterizas tomadas en la ruta de los Balcanes desde Grecia, Viena considera que las llegadas de inmigrantes y refugiados a Italia por mar pueden duplicarse alcanzando 300.000 para 2016.

Italia ha denunciado públicamente que el gesto de Austria es contrario a la normativa europea y solicita revisión de medidas.

En este contexto, el Presidente del Consejo de Ministros de la República Italiana, Matteo Renzi acaba de presentar una propuesta, “Migration Compact”, al Presidente de la Comisión y del Consejo de la UE, Jean Claude Juncker y Donald Tusk para hacer frente a la actual crisis migratoria que intenta un pasaje de una fase de emergencia a una estrategia más ordenada de largo plazo basada en la cooperación entre países de origen y países de tránsito de migrantes.

Se hace hincapié en la necesidad de desarrollar compromisos precisos en término de controles eficaces de las fronteras, reducción de los flujos migratorios, cooperación en la lucha contra la trata de seres humanos en vez de un simple soporte del tipo operativo y financiero. La UE sin duda tendrá que realizar un gran esfuerzo financiero y puede que una de las vías sea no sólo a partir de la redistribución de los recursos ya asignados por el presupuesto de la Unión sino además de los eurobonos.

En este sentido, el mismo Renzi asevera que “… la gestión de los flujos migratorios ha entrado en una fase crítica, en la que la solidaridad de los Estados miembros se pone a prueba todos los días". Bajo este escenario, resulta fundamental en primer lugar un plan de repatriación extraordinaria y, en segundo lugar, el apoyo legal y logístico, financiero y de infraestructura para la gestión de los flujos en los países socios, llevando a cabo de manera pormenorizada una cuidadosa selección en el sitio entre refugiados y migrantes económicos.

El documento también fue enviado al Presidente del Parlamento Europeo, Martin Schulz, al Primer Ministro holandés, Mark Rutte (ejerce la Presidencia del Consejo de la UE) y al Alto Representante de la UE, Federica Mogherini e indaga en la dimensión exterior de la política migratoria que resulta clave en la relación con el espacio Schengen y el principio de libre circulación. La portavoz de Inmigración e Interior de la Comisión Europea, Natasha Bertaud, ha indicado que el paso fronterizo de Brenner “es esencial para la libertad de movimiento dentro de la Unión Europea … por ahora no hay ninguna prueba de que los flujos de inmigrantes irregulares se estén desplazando de Grecia a Italia para justificar los nuevos controles”.

Si bien la Comisión evaluará las medidas austríacas en el marco de la perspectiva de la necesidad y proporcionalidad poniendo énfasis en que la reintroducción de los controles fronterizos en la fronteras internas en Schengen “tiene que ser excepcional y proporcional”, el malestar en Italia es más que evidente por violar las normas europeas.

¿Qué tipo de unidad hoy detenta el andamiaje institucional de la UE? Por más que se quieran levantar muros físicos, las verdaderas prisiones son espirituales. Hoy ya no se respira el aire federalista de los padres que vieron nacer a la gran Europa. Urge construir una Europa solidaria, multicultural y federal cuya bandera sea la democracia y acoja a toda persona por el simple hecho de ser un hermano: el prójimo.

(*) Analista Internacional. Magister en Relaciones Internacionales Europa – América Latina (Università di Bologna). Abogada, Politóloga y Socióloga (UBA). Twitter: @GretelLedo | www.gretel-ledo.com



Gretel Ledo (*)