POLITICA

La nueva generación de dirigentes políticos sub 30

El fenómeno se expandió desde el Chaco hasta Chubut y desde las sierras mediterráneas hasta la Costa Atlántica.

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Foto:Cedoc

El fenómeno se expandió desde el Chaco hasta Chubut y desde las sierras mediterráneas hasta la costa atlántica. En ciudades superpobladas del Conurbano y también en pueblos remotos del interior profundo. Algunos fueron sorpresa. Otros no tanto. Pero a todos los identifica la misma característica: con menos 30 años, forman parte de la nueva generación de dirigentes políticos. Aquella que aún no forma parte de la pelea grande pero que emerge con fuerza y, sobre todo, resultados alentadores.

El caso más difundido fue el de Martín Yeza, quien desde diciembre liderará uno de los municipios más convulsionados de todo el país: el de Pinamar. Con tan sólo 29 años, Yeza es el intendente electo más joven de toda la provincia de Buenos Aires. En agosto ganó la primaria del frente Cambiemos y el domingo pasado se impuso en las generales con el 38,16 por ciento de los votos, más del doble que Pedro Elizalde, el actual alcalde. Como muchos de los habitantes de estas localidades balnearias, Yeza se fue a estudiar a Buenos Aires, donde también trabajó como Director de Políticas de Juventud del gobierno de Macri.

A principios de 2008, Roberto Porreti fue destituido luego del escándalo desatado por una cámara oculta en la que se lo veía entreverado en un pedido de coima para habilitar un boliche. De ahí en más, el sillón municipal de Pinamar se pareció más al tradicional samba que cada verano se monta sobre la Avenida Bunge: todos los que se sentaban, tarde o temprano, salían eyectados. El interino Rafael De Vito, el viejo cacique Blas Altieri, el concejal Hernán Muriale y el derrotado Elizalde duraron lo que un verano al frente del Ejecutivo. Yeza, que será una de las espadas de la flamante gobernadora Vidal en la región, se impone el desafío de romper el maleficio.

 

A Dante Bowen las cosas no le fueron tan fáciles. Primero tuvo que sortear la impugnación a su candidatura, que a la postre apeló satisfactoriamente. Le reclamaban que no acreditaba dos años de residencia, ya que había vivido un tiempo en el barrio porteño de Piedrabuena, en Lugano. Finalmente, el joven de 27 años superó el domingo pasado por apenas 300 votos al actual intendente Juan Martín Bortagary para convertirse en el nuevo mandatario de Dolavon, pequeña localidad de la ciudad chubutense de Gaiman. El muchacho peronista gobernara durante los próximos cuatro años una comuna de poco menos de 3 mil habitantes. Otro dato: el primer concejal de su lista (es decir, el primero en la línea sucesoria) se llama Pablo Pierce y tiene 30 años. 

La ciudad cordobesa de General Deheza había adelantado un mes sus elecciones municipales. En aquella contienda se impuso Franco Morra, un veterano experimentado de 26 años: es Secretario de Gobierno desde 2011. Asumió cuando recién había cumplido la mayoría absoluta de edad. Ahora le llegó el turno de liderar el Ejecutivo local de la ciudad de 11 mil habitantes tras aplastar al peronista Gumersindo Di Fiore por 5358 votos a 1257 con la boleta del Partido Alternativa Vecina. 

Estos tres ejemplos exitosos se suman a otros ya vigentes. Como el caso de Alex Sabbatini, del Frente Progresista, Cívico y Social, quien fue electo intendente de la comuna santafesina de Uranga en 2013. Tenía 22 años cuando superó al socialista Domingo Meoniz, un veterano de 61 años que ostentaba la intendencia de esa pequeña localidad de menos de mil habitantes. Por su parte, Juan Scotto heredó el sillón de Carlos, su padre, quien gobernó la localidad de Corralito en Córdoba durante 24 años, hasta que decidió dejar de presentarse a elecciones para que lo hiciera su hijo. Scotto junior triunfó en 2011 con 27 años y en junio pasado fue reelecto a través de un sencillo trámite, ya que no tuvo oponentes en las urnas. 

La fuerza joven empuja y apura. Aunque, a veces, no siempre basta con eso. El camporista Ignacio González, de 26 años, perdió por escaso margen ante el radical Enrique Cattáneo en Saliqueló. Valentina Domeneche (27), del massismo, quedó ocluida en Ramallo por la polarización planteada entre el kirchnerista Mauro Poletti y el actual intendente Ariel Santalla, de Cambiemos. Ezequiel Pasos (29), del PRO, no pudo en José C. Paz ante Mario Ishii, uno de los pocos Barones del Conurbano que pudo refrendar su cargo. Por su parte, Dalila Rodich se presentó con sus mozos 21 años en Saenz Peña (Chaco) con una colectora peronista, aunque no logró llegar al 2 por ciento. Y el radical Julián Ganón, contrariado por la alianza de su partido con el macrismo, fue a las primarias de Magdalena con una boleta corta por negarse a llevar al actual Jefe de Gobierno porteño.

Para algunos, el futuro llegó. Para otros, será sólo cuestión de tiempo. El más verdadero de todos los cambios es el generacional. Y parece que ya está en marcha.

(*) Especial para Perfil.com



Juan Ignacio Provéndola (*)