POLITICA

La pelea entre Longobardi y el Gobierno que esconde el memorandum con Irán

Por Emiliano G. Arnáez | El periodista fue denunciado por el abogado Juan Labaké por “calumnias e injurias” por haberlo calificado de “antisemita”. 

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Foto:Cedoc

El periodista Marcelo Longobardi reveló este jueves en su programa de Radio Mitre que fue denunciado por "calumnias e injurias" por Juan Labaké, quien lo acusó de haberlo calificado –presuntamente en conjunto con 'Willy' Kohan- como "antisemita, fascista, nazi, miembro de la Triple A, etc".

Si bien Longobardi asegura que la denuncia en su contra fue por su posición contra el acuerdo firmado con Irán por la investigación del atentado contra la AMIA, ésta fue en particular -según Labaké- por los calificativos "despectivos" que recibió de los dos periodistas y por "Jorge Knoblovits, Patricia Bullrich y Raúl Kollmann”, según consta en el expediente presentado por el letrado.

En diálogo con Perfil.com, Labaké explicó que la denuncia que inició todo esto fue la judicialización de la nota de Página/12 sobre los vínculos de un sector de la comunidad judía con los fondos buitre que presentó ante el juez federal Julián Ercolini, quien trasladó la causa al fiscal Carlos Stornelli. Éste a su vez, decidió recientemente dar curso a la causa y comenzar la investigación.

Pero, ¿cómo se entremezclan y relacionan la reciente revelación de Longobardi con la denuncia final de Labaké? Todo comenzó con un artículo periodístico de Elbaum en Página/12 en donde vinculó a ex directivos de la DAIA y a otras personas estar detrás de una conspiración contra el país, en favor de los fondos buitre.

Basándose en esa nota, Cristina Fernández de Kirchner criticó días atrás al periodista Jorge Eliaschev, quien había llamado a Jorge Knoblobitz, secretario general de la DAIA, “advirtiéndole que la recepción cordial -de la dirigencia comunitaria y familiares de víctimas- al Canciller Timerman iba a ser condenada y repudiada por ‘la comunidad’ y por las embajadas norteamericana e israelí”. En tanto, acusó de “encolerizados lobbistas telefónicos” contra el cualquier tratativa con Teherán a “Santiago Kovadloff, Daniel Sabsay y Marcos Aguinis”, quienes después se “convirtieron en fervientes convocantes a la marcha de los paraguas”.

En conclusión, la Presidenta vinculó al exfiscal Alberto Nisman con Paul Singer, cara visible del fondo especulativo NML Capital. Además, denunció supuestas “ayudas” buitres dirigidas a “destrozar el memorándum” de entendimiento entre la Argentina e Irán.

Habiendo sido entonces los dirigentes de la AMIA y la DAIA acusados de “traición” por su rechazo al acuerdo con Irán, Labaké tomó el artículo periodístico y al sumarle otra serie de pruebas, presentó la denuncia ante la Justicia recayendo en Ercolini.

En resumen, Labaké se apoya en este escrito y acusa de "traición, alterar las relaciones exteriores, sedición y resistencia contra la autoridad" a: "Julio Schlosser, Waldo Wolff, Jorge Knoblovits y Alfredo Neuberger, presidente, vicepresidente, secretario general y director político, respectivamente, de la Dirección de Asociaciones Israelitas Argentinas-DAIA, por el señor Leonardo Jmelnitzky, presidente de la Asociación Mutual  Israelita Argentina-AMIA".

Y además a: "señores Santiago Kovadloff, Daniel Sabsay y Marcos Aguinis, por las diputadas nacionales Laura Alonso y Patricia Bullrich, por la señora Mariela Ivanier, ex empleada de la AMIA y actual consultora de Papel Prensa, La Nación y Clarín, por el ciudadano cubano  Carlos Alberto Montaner,  y por el ciudadano anglonorteamericano señor Paul Singer".

Según dijo Labaké a este medio, "fue tras esta presentación ante la Justicia que Longobardi y Kohan me llamaron antisemita y demás. No sólo ellos, sino también me descalificaron Jorge Knoblovits, Patricia Bullrich, y Raúl Kollmann. Y por este motivo los denuncié por calumnias e injurias”.

"La periodista Mercedes Ninci me invitó a hablar por Radio Mitre para intentar cruzarme con Longobardi, pero luego me dijo que le dijeron que no, que no iba a ser posible", se lamentó Labaké a quien Longobardi calificó esta mañana como: "un abogado de antecedentes ideológicos discutibles y que es utilizado hoy en día por los canales del Gobierno para difundir ideas complicadas".

Por su parte, Longobardi concluyó en radio Mitre: "Cuando las teorías de Elbaum y las denuncias de Labaké son tomadas por la Presidente y el canciller, ya estamos hablando de otra cosa. ¿Hay que tomar esto en serio? Y, no. La verdad que no. Dejo abierta la esperanza, el beneficio de la duda, respecto de que Stornelli haga esto como una suerte de cuestión procesal. De no ser así, estamos metidos en un lío muy importante".



Emiliano G. Arnáez