POLITICA

La política de seguridad macrista, "infiltrada" por el kirchnerismo

La huida de los detenidos por el crimen de General Rodríguez generó interrogantes sobre la capacidad de la nueva gestión para enfrentar la inseguridad.

Ritondo, Vidal y Granados en la asunción del nuevo jefe
Ritondo, Vidal y Granados en la asunción del nuevo jefe

Lo acontecido con la fuga de los presos por el triple crimen de General Rodríguez puso sobre el tapete el tema candente de la inseguridad, con foco en la provincia de Buenos Aires. El programa Intratables de anoche, viernes, fue uno de los que tocò el tema. La periodista Gloria López Lecube puso el dedo en la llaga al sostener que el ministro de Seguridad Cristian Ritondo había heredado “llave en mano” la cartera de Alejandro Granados sin hacer mayores cambios. Hasta el jefe de Policía Pablo Bressi fue una sugerencia de la administración sciolista, según se deslizó en el programa. Sostuvieron que Ritondo es un avezado político pero sabe muy poco del área que le ha tocado comandar. 

Una vez más Diego Brancatelli aprovechó para decir que el macrismo “no tiene estructura” para gobernar nación, ciudad y provincia. 

Las relaciones con el kirchnerismo no se terminan en el ministerio de Seguridad provincial. Carlos Mahiques, ministro de Justicia, de quien depende el sistema penitenciario bonaerense del que huyeron los pròfugos es oriundo de Mercedes y muy cercano al camporista Eduardo “Wado” De Pedro. Su hijo, Juan Mahiques, de 35 años y funcionario del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación nombrado por el kirchnerismo, será el representante del Poder Ejecutivo en el Consejo de la Magistratura de la Nación. Su otro hijo, Ignacio Mahiques, es fiscal federal de Victoria, en la provincia de Entre Ríos pero se desempeña como fiscal de instrucción en Capital porque el cargo no está creado. Juani Ustarroz, intendente de Mercedes, hermano de crianza de Wado y miembro de La Càmpora, asistió a la jura del ministro Mahiques demostrando su cercanía.

En el ministerio de Seguridad a nivel nacional, a pesar de que el teniente coronel Sergio Berni había prometido de que si ganaba Scioli y él se quedaba con el cargo, no quedaría uno solo de los funcionarios designados por Cecilia Rodríguez, Patricia Bullrich decidió dejar a una gran parte de ellos como colaboradores. 

Con este panorama, se preguntaban en Intratables, cómo es posible combatir con un sistema de corrupción enquistada cuando en campaña el combate al narcotráfico fue uno de los pilares. 



Redacción de Perfil.com